"La judicialización es un imperativo porque está comprobado que la mayoría de esos hinchas violentos van a todo al estadio, menos a ver fútbol. No podemos permitir que esas personas vuelvan a los escenarios deportivos", señaló Jesurún.
El presidente recalcó que hasta ahora las autoridades se han visto poco efectivas a la hora de aplicar la sanción correspondiente a los hinchas que han protagonizado diversos disturbios y hasta muertes en los estadios, porque en la mayoría de los casos los actos de vandalismo son cometidos por los menores de edad pertenecientes a las llamadas ‘barras bravas’, los cuales han sido mandados previamente por los líderes de dichos grupos.
"Debemos erradicar las barras bravas de todos los escenarios del fútbol. Lo que deben existir son fanáticos que vallan al estadio a alegrar el espectáculo y a recrear la fiesta del fútbol", expresó el Presidente de la Dimayor.
En cuanto a si lo correcto sería prohibir la entrada de los fanáticos a los partidos, por causa de los hechos violentos, Jesurún aclaró que los verdaderos hinchas del fútbol no tienen por qué pagar por culpa de unos cuantos vándalos.
"A los hinchas no se les debe cerrar las puertas. Al contrario, entre más fanáticos mejor para los clubes de fútbol, pero deben ser los que van al estadio a animar a su equipo, a disfrutar de la fiesta; y a los que no estén en condiciones de practicar estas premisas hay que erradicarlos totalmente del estadio y de la sociedad colombiana", concluyó el dirigente.
Rechazó cualquier intención de cobrar a los clubes los daños causados por los hinchas, más allá de que éstos pertenezcan a una u otra barra. "Sería inaudito que responsabilizaran a los clubes por todos los daños de este tipo de hechos, porque es a las autoridades y al Estado a quienes les compete velar por el orden. Los clubes sólo arriendan el escenario para llevar a cabo el partido", dijo Jesurún.
Finalmente, con relación a la sanción que recibieron los integrantes del América y del Deportivo Cali por haber tomado parte en los incidentes dentro del campo, el dirigente expresó que los códigos de la Dimayor son bastante severos y que la Comisión Disciplinaria de la institución son personas con mucha experiencia que se apegaron a los estatutos para determinar las sanciones.