Mosquera se tuvo que retirar lesionado en el partido que el Sevilla disputó en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante el Espanyol (2-0), debido a que sufre un esguince de grado dos en el tobillo derecho, lo que le tendrá de baja aproximadamente tres semanas.
El central colombiano sufrió una dura entrada de un defensor españolista. Este jueves se sometió a una serie de pruebas que han confirmado el diagnóstico que los médicos ofrecieron el miércoles.
Las pruebas han comprobado que el colombiano no sufre ninguna afectación ósea, que era lo que preocupaba en un principio, por lo que el defensa podrá reaparecer a mediados del próximo octubre.