Mientras las autoridades en Pasto se daban a la tarea de dar con el paradero de la persona que agredió a Alejandro Gallego, segundo asistente de campo del partido entre el Deportivo Pasto y Cartagena que obligó a la suspensión del mismo, el lunes el central del compromiso, Óscar Julián Ruiz, entregaba su informe a la comisión arbitral para que esta a su vez lo remitiera a la disciplinaria de la Dimayor.
En el escrito, el árbitro Fifa precisó que el integrante de la terna fue agredido con un objeto contundente lanzado desde la tribuna y que al carecer de las garantías suficientes, decidió suspender el juego, por lo que al equipo nariñense le aplicaría el artículo 83 del reglamento que precisa: “Si el partido no pudiere jugarse o continuarse, a más de la sanción económica de 10 salarios mínimos, el club local perderá los puntos en disputa a favor del visitante que se considerará ganador del partido”. “La comisión se reúne mañana (este martes) y deberá pronunciarse al respecto”, le dijo a El Espectador el presidente de la Dimayor, Ramón Jesurún.