Independiente Medellín parece haber recuperado la memoria, pues este sábado jugó, de lejos, el mejor partido de este semestre en el Atanasio Girardot, en un estadio que, a pesar del mal momento del equipo, tuvo a 17.500 personas para el duelo frente a Bucaramanga, para la goleada 3-0 de su equipo que volvió a ganar luego de cuatro fechas sin hacerlo.
Y el responsable fue Germán Ezequiel Cano, el goleador histórico del club poderoso, el que para muchos es el mejor delantero del fútbol colombiano. Primero en el minuto tres, cuando apenas comenzaba el encuentro, con una media volea, un gesto técnico perfecto para el 1-0.
Después, al 42’, volvió a marcar tras una asistencia de Cristian Echavarría. Pero lo de gano no solo son goles, también asistencia, visión de campo, entender que generado espacios puede dejar en mejor posición a un compañero. Y así llegó el tercer gol del Medellín, con una asistencia de Cano a Andrés Ricaurte para que el 10 la tocara de manera sutil sobre la humanidad de Nelson Ramos.
Y para cerrar una gran noche, el argentino, que siempre acompaña las acciones de ataque, impactó una pelota que quedó de un rebote y puso el 4-0 final, el tercero en su cuenta, y el balón para la casa del jugador de 31 años, el que estuvo cerca de irse, pero que se quedó por amor a la gente, al equipo, a la ciudad.
Para culminar una mala jornada, Marvin Vallecilla fue expulsado por doble amonestación y dejó al visitante con 10 hombres. Carlos Giraldo, casi siempre activo en la raya, estuvo muy calmado, como estupefacto por lo que vivieron sus dirigidos en el Atanasio Girardot.
Así las cosas, Bucaramanga, que venía de una buena racha (no perdía hacía seis fechas), se quedó con 19 puntos en la tabla de posiciones a las puertas del grupo de los ocho, mientras que el DIM sumó 18 y ahora está en la casilla 13 con el sueño de la clasificación más vivo que nunca. Por ahora, aunque siga vinculado, aunque ya no es el DT en propiedad, en Medellín no parecen extrarñar de a mucho a Octavio Zambrano.