Salieron chispas en el Manuel Murillo Toro de Ibagué. En medio de algunas polémicas arbitrales, Independiente Medellín se impuso 2-0 ante Deportes Tolima (4-2 global) y obtuvo su tiquete a las final de la Liga Águila.
Un primer tiempo luchado, abierto para cualquiera de las dos escuadras, pero en el que ninguna pudo imponer su estilo de juego. Todo cambió en la segunda parte cuando Octavio Zambrano movió sus fichas: sacó al volante Brayan Castrillón por Jorge Segura. En el tablero quedó con tres centrales y un mediocampista menos, pero con Andrés Ricaurte más libre en ataque. La decisión que lo cambió todo.
Los antioqueños salieron a comerse la cancha y a los 48 minutos, Cano impactó un rebote con su mano y le metió un centro a Ricaurte, quien con una volea mandó el balón al fondo de la red. Unos segundos después, tras algunas peripecias, el árbitro Luis Sánchez anuló de justa manera la jugada del tanto. El jugador le reconoció al colegiado que sí había cometido infracción.
Medellín digirió la rabia y no dejó de atacar a un Tolima que quedó metido en su campo. Así llegaron dos faltas inexistentes en el borde del área, que pudieron ser una forma del árbitro para compensar el gol anulado. En la segunda, en el rebote de una atajada de Montero, Germán Cano festejó el anhelado tanto (59′).
El argentino llegó a 18 goles en el semestre y se aseguró como el máximo artillero del certamen, pues Marco Pérez, quien hoy se despidió en blanco, quedó con 17. Está a un tanto de igualar la marca de Miguel Ángel Borja, máximo anotador en una misma edición de la historia de los torneos cortos con 19 goles.
Y tres minutos después del gol en contra, los de Ibagué sufrieron su segunda cachetada: Rafael Carrascal se dejó provocar y le dio un golpe con el hombro a su rival. El juez central le sacó dos cartones amarillos al volante y se fue expulsado entre lágrimas con el rostro tapado por su camiseta. Una tarjeta roja polémica de Sánchez, quien a propósito, ya no tiene su escarapela de la FIFA.
Con amor propio y un hombre menos, Tolima buscó el empate. Pero ahí estuvo David González con tres atajadas vitales para consagrarse como la figura del partido.
Y a los 76′, Juan Fernando Caicedo dejó cifras concretas en Ibagué y selló la clasificación a la final de Independiente Medellín.
La estrategia de Octavio Zambrano, los goles de Cano y Caicedo, la controvertida expulsión de Carrascal y las grandes atajadas de González, las cuatro claves del triunfo del «Poderoso de la montaña».
El partido de ida de la final entre los antioqueños y el Júnior está programado para el próximo domingo 2 de diciembre en Barranquilla. La vuelta para el sábado 8.