El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Juan David Vivas: Saltar al agua, la ambición del siguiente paso

Este año se consagró campeón en dos pruebas de alta exigencia en el mundial de natación con aletas: los 1.000 y los 3.000 metros. Su talento y disciplina llevaron a este caleño de 16 años a convertirse en una de las esperanzas de Colombia en la disciplina.

18 de diciembre de 2022 - 05:00 p. m.
Juan David Vivas fue galardonado como el tercer mejor deportista juvenil en la ceremonia del Deportista del Año 2022. / Nelson Sierra Gutiérrez
Foto: …
PUBLICIDAD

Este ha sido un año de cambios para Juan David Vivas. Aunque no sobra aclarar, se trata de novedades con tono positivo. La exigencia y la disciplina que abrazó le han permitido crecer como persona y deportista. Además, ha conocido a muchas personas que le han hecho perfilarse como el nadador de alto rendimiento que es hoy. Aunque muchos deportistas ven que sus carreras los obligan a madurar a edades tempranas, para él eso es una ventaja que le ha permitido organizarse mejor.

Él mismo se fija sus metas. La primera vez que compitió en Italia le dijo a su mamá que iba a ser campeón del mundo. Lo visualizó y este año se convirtió en el campeón mundial juvenil de natación con aletas en la prueba de tres kilómetros. No contento con eso, al día siguiente se impuso en otra prueba más corta pero más intensa: los 1.000 metros.

Mire: La arquera Sara López, deportista del año El Espectador 2022

Julieth Idarraga, su mamá, se está gozando los reflectores que está teniendo su hijo. No pensaba que iba a tener hijos y de un momento a otro llegó Juan David, quien siempre generó luz y energía en su hogar desde su nacimiento. “Desde que nació ha sido un milagro”, comentó.

Las primeras palabras que dijo fueron “papá” y “agua”. Desde el principio las piscinas le llamaron la atención. Cuando era apenas un bebé se escapaba de su mamá y se dejaba caer en las piscinas, mientras sus padres se arrojaban a la alberca muertos de miedo para rescatarlo. En medio del regaño que le daban, él, con las pocas palabras que sabía, atinaba a responder que estar sumergido le gustaba. Casi de forma instintiva aprendió a nadar y cuando tuvo la oportunidad de escoger un deporte sin duda el camino fue la natación.

Diego Claros, su profesor de educación física en el colegio, les contó a sus papás sobre su talento y lo que parecía un pasatiempo se convirtió en un proyecto de vida. No había otra idea en la mente del joven caleño que no fuera nadar. El peor castigo que le podían dar era no dejarlo ir a entrenar.

Empezó a participar en competencias adentro y afuera del país con el apoyo de sus papás. Jaime Arboleda, entrenador de Indervalle, vio su potencial y lo invitó a probarse con los deportistas del departamento. Fue un año de prueba en el que se consolidó como una promesa a tener en cuenta, por lo que pasó a representar a su Valledel Cauca.

Aunque es juvenil, le gusta compararse con los nadadores de la categoría mayor. “Si ellos pueden, también puedo hacerlo”, se repite constantemente. Cuando alcanza un reto, su ambición le hace pensar en el siguiente porque no puede parar de probarse a sí mismo las cosas que puede lograr bajo el agua.

Le gusta ponerse al límite porque sabe que así puede llegar hasta donde él mismo disponga. El ácido láctico que le produce el esfuerzo lo convierte en combustible. “Es como si le pusieran un torpedo, es una cosa mágica”, cuenta su madre.

No ad for you

El dolor lo convierte en potencia. Cuando se subió al muelle después de salir campeón mundial juvenil casi se desmaya del agotamiento. Ha sido de los dolores más intensos que ha sentido en su vida como deportista. El ardor de las piernas fue reconvertido por su mente en un impulso energético que le permitió coronarse campeón juvenil.

También: Juan David Vivas, el caleño que conquistó las aguas en Italia

No ad for you

También aprendió a lidiar con la ansiedad de las competencias gracias a las técnicas de respiración que le enseñó Adriana Gallego, psicóloga de Indervalle. Había días en los que no se sentía cansado ni le daba sueño, por lo que su tiempo no era de descanso, no era el mejor.

Albert John, su papá, también presente en su proceso deportivo, le encomienda tener cabeza fría para disfrutar de sus logros sin que estos le nublen el juicio. “Cada medalla es un paso más, pero que no se le suban a la cabeza porque todo se le viene al piso”, le recuerda.

No ad for you

No se pierda: Juan David Vivas: presente y futuro de la natación con aletas

Cada logro le ha permitido a Juan David ser más responsable y valorar cada hora de su día. Si tienen un horario establecido, le toca aprovechar el tiempo para sacar adelante no solo la vida de deportista, sino también la de estudiante.

No ad for you

Fruto de esa disciplina están las cosechas de campeonatos mundiales y, al mismo tiempo, la de conseguir quedar en el cuadro de honor en su colegio. Pronto llegará un nuevo escalón para el joven caleño. En unos meses terminará el colegio y cada vez falta menos para que suba de categoría y se enfrente a los mayores. Con ambición pero también con humildad, Vivas está listo para dar ese paso.

🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes?: Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador

Por Daniel Bello

Periodista de la Pontificia Universidad Javeriana. Fue practicante de Pacifista entre 2020 y 2021. Desde el 2019 escribe sobre fútbol, política e historia en El Espectador. Tiene experiencia cubriendo paz, mundo y medio ambiente. daniel_eudosio dbello@elespectador.com
Ver todas las noticias