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Unión Magdalena vuelve a jugar en Santa Marta

El más errante de los equipos del fútbol colombiano regresa a casa este domingo. Desde las 3:30 p.m. enfrentará a Atlético de Cali, por el Torneo Águila. Vivió un tortuoso camino que lo llevó Ciénaga (Magdalena), Riohacha (La Guajira), Carmen de Bolívar y Magangué (Bolívar). En ninguno de esos municipios logró su objetivo, regresar a la A.

25 de febrero de 2018 - 12:38 p. m.
Estadio Sierra Nevada, de Santa Marta / Cortesía
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El equipo de los amores y los primeros partidos de fútbol del eterno capitán de la selección colombiana, Carlos “El Pibe” Valderrama, regresa a casa. Este domingo jugará en un imponente estadio que se llama Sierra Nevada, construido con motivo de los XVIII Juegos Bolivarianos en Santa Marta. Enfrentará desde las 3:30 p.m. al Atlético de Cali, por el Torneo Águila, la segunda división del balompié nacional.

Es mucha la historia la que guarda el club, apodado el Ciclón Bananero gracias a sus legendarias figuras, caracterizadas por la garra y la enjundia, desde 1953 cuando deja de ser Samarios para convertir en el Unión Magdalena.

Pese a los momentos de crisis económica que no le permitieron salir a competir en algunos años, el Unión Magdalena tiene su momento de mayor gloria  en 1968, cuando se alza con su primera y única estrella en el fútbol colombiano. Era un equipo de ensueño, con figuras como Wilson Baratta ‘Pipico’ y Alfredo Arango ´El Maestro’.

Por el Unión han pasado jugadores húngaros, yugoslavos, italianos, paraguayos, argentinos, peruanos  y una gran camada de futbolistas brasileños, entre ellos la figura del Botafogo y la selección verdeamarilla,   Waldir Cardozo Lebrego “Quarentinha”. Con él, una verdadera  banda de estrellas, como Juan Carlos Cunha de Olaria,  Luis Carlos Franca, Edson De Asís Pinto, Jailton Dos Santos,  Antonio Dos Santos, Paulo César Lima y  Danilo Dos Santos.

Los tiempos de la generación de los hijos de Pescaíto, el tradicional barrio de la capital del Magdalena, también pasaron. Ya no hay Valderrama, como Didí, Ronald o El Pibe. Tampoco Palacios, como Justo,  Aurelio o Miguel, aquel del golazo desde 60 metros frente a Millonarios. Ni velocistas como la ´Puya´ Zuleta o goleadores como Eduardo Emilio Vilarete.

Aquellos recuerdos les llegan al alma a los fanáticos del Unión, cuyo  corazón vibrará nuevamente, así sea en la B, porque su equipo por fin regresó a casa. Comenzará una nueva aventura pero esta vez ante su propia hinchada, que volverá a vibrar con el sonido de las tamboras y aquel también legendario grito: “Sopla,  Ciclón, sopla”

 

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