Su madre había sido jugadora de fútbol de salón; su padre tiene una fábrica de balones en Bucaramanga. El ambiente del fútbol la rodeó desde que nació y por eso sus primeros juguetes no fueron muñecas y peluches sino balones. Con siete años integró el equipo Nantes Servifarma, sin embargo, tras unos años le dijeron que se dedicara a otra cosa porque el fútbol no era precisamente lo que mejor sabía hacer. Con el apoyo de sus padres y la común berraquera del santandereano, continuó construyendo su sueño, y aunque tampoco fue aceptada en la selección de su departamento, la de Tolima la recibió sin dudarlo. Con tan sólo 12 años se fue a vivir sola, curiosamente a la misma ciudad en la que creció quien lleva el 10 de la selección masculina, James Rodríguez.
Poco a poco su talento comenzó a ser reconocido. A los 14 años fue llamada por primera vez a la selección colombiana sub-17 para disputar un Suramericano en Chile. Jugó siete partidos, anotó tres goles y fue reconocida como la jugadora revelación del torneo. Desde ahí ha hecho el recorrido por los equipos juveniles hasta llegar a ser la líder y referente de la selección de mayores, con la que este año consiguió el subtítulo de la Copa América en Argentina y fue elegida como la mejor jugadora del certamen. La buena actuación en ese campeonato le representará a la selección la oportunidad de jugar el Mundial del próximo año y los Juegos Panamericanos de Montreal 2015, así como los Olímpicos de Río 2016.
“La gente me ve con un carácter fuerte dentro de la cancha, entonces piensan que tengo 24 o 25 años; pero cuando me conocen como persona, se dan cuenta de que todavía soy una niña”, asegura la futbolista de 21 años que es la única colombiana que ha podido marcar un gol en una Champions League femenina y que cada día sigue formando esa imagen de referente para el balompié femenino en el país, a tal punto que se ha puesto a la tarea de hacer que este deporte siga ganando popularidad en las mujeres. “Estoy montando mis escuelas de fútbol: tengo una en Bucaramanga y otra en Boyacá. Hay niños de bajos recursos y otros no tanto, pero que tienen un talento impresionante. Traigo toda la estructura de Europa y de Estados Unidos para que sea algo diferente, para que puedan llegar a cualquier selección departamental como los mejores”, asegura.
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