El tiempo se acortaba cada vez más e Independiente Santa Fe no encontraba ese gol que necesitaba para sellar su clasificación a los cuartos de final de la Copa Libertadores de 2013. El partido de ida había dejado un sabor agridulce: un 2-1, que, si bien era una derrota, los dejaba con muchas chances de seguir a la otra mitad de la gloria si le ganaban a Gremio en el estadio Nemesio Camacho El Campín.
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Llegó el partido de vuelta y el marco en aquel duelo era espectacular: el estadio estaba lleno; cuando los jugadores salieron a la cancha, los extintores rojos empezaron a nublar el ambiente; los rollos de papel salían de la tribuna sur, y el tifo en oriental, con la palabra “León” en grande, empezaba a meter presión.
El juez central dio inicio al partido e Independiente Santa Fe se fue con todo para conseguir el gol que necesitaba para clasificar a la siguiente ronda. Sin embargo, el tiempo pasaba y la anotación aún no llegaba. El partido se fue en tablas al medio tiempo y la ansiedad era cada vez más presente en la hinchada cardenal. 60 minutos de partido y nada. 70 y nada.
Sin embargo, llegó aquella pared que está grabada en la retina de todos los hinchas cardenales. Wilder Medina recibió el balón en el último tercio de la cancha, controló con el borde interno de la pierna derecha y se lo pasó, con el mismo pie, a Omar Pérez. El 10, que estaba de espaldas al arco, pivoteó de primera y le devolvió el esférico a Medina en una pared perfecta, de manual.
Medina controló con la izquierda y, como le decían a uno los entrenadores cuando uno tenía como 9 años, empezó a hacer “campanita” con el balón —pasárselo de izquierda a derecha repetidas veces— y así eludió al primer defensor central de Gremio. Luego al segundo. Y, para cuando ya estaba a la altura del punto blanco del penalti, llegó otro defensor del conjunto brasileño a cerrarlo. Sin embargo, antes de que eso sucediera, Medina remató como pudo, casi con la punta del pie. El balón entró raso y bien pegado al poste. Gol cardenal.
Después, la celebración. Afuera la camisa, rodillas al piso, manos a la cara y el abrazo de todos; un abrazo que, además, se unió al de los más de 30.000 hinchas de Santa Fe que estaban alentando al equipo en el estadio.
Probablemente ese sea uno de los goles más recordados y más gritados por la hinchada cardenal en los últimos tiempos. Ahora, tanto la afición como el club se preparan para volver a las noches mágicas de la Copa Libertadores. Hoy, el club vuelve a jugar una fase de grupos del torneo luego de cinco años, cuando reciba en el Campín de Bogotá a Peñarol de Uruguay a partir de las 9:00 p.m. (hora de Colombia).
En ese contexto, y con la ilusión renovada, el técnico Pablo Repetto analizó lo que puede ser el planteamiento del conjunto uruguayo y lo que espera de su equipo en este regreso al plano continental. “Peñarol, si uno analiza lo que hace en el campeonato local —que son las referencias que tenemos—, es muy diferente a lo que va a plantear acá”, señaló el estratega cardenal.
Además, Repetto destacó la evolución del equipo en las últimas semanas, más allá de la complicada posición en la Liga BetPlay: “El equipo ha mejorado a partir de la continuidad y de que se han ido sumando jugadores que están cada vez mejor. Hoy tenemos a Fagúndez, a Lovera —a quienes hemos tenido poco en el torneo—, y también a Jader, que llegó falto de ritmo, pero que hizo un proceso físico especial y hoy está dentro de los convocados. Todo eso nos hace sentir que estamos más fuertes y con ilusión. Creemos que tenemos el potencial para lograr un resultado positivo en el comienzo”.
El técnico también hizo énfasis en el manejo emocional del grupo en un torneo de esta magnitud. “Es un torneo que tiene a la gente muy ilusionada, porque el equipo hace cinco años que no estaba en esta instancia y eso genera algo especial. Es el torneo más importante de América”. Tenemos la ilusión y la motivación, igual que los jugadores y los directivos. “Sentimos el respaldo de todos: del plantel, de la dirigencia y de los hinchas”, recalcó el uruguayo.
Por su parte, el volante Omar Fernández Frasica también se refirió a la importancia de este debut. “La verdad, todos estamos unidos y tirando para el mismo lado. Ahora se viene una Copa Libertadores muy importante para nosotros”. En la Liga todavía tenemos opciones y depende de nosotros. Así que empieza un torneo por el que todos trabajamos, con la intención de hacer las cosas de la mejor manera y llegar a las instancias finales, señaló el futbolista zipaquireño.
Además, resaltó la fortaleza mental del grupo: “La Copa es otro torneo, empezamos de cero y aquí son once contra once”. No importa si Corinthians viene mal o si Santa Fe no atraviesa su mejor momento. Desde el jueves arranca todo de nuevo y seguramente todos los equipos vamos a ir con todo.”
Finalmente, sobre lo que será el planteamiento del partido, fue prudente: “Estamos muy concentrados en analizar las falencias que ellos puedan tener, pero, sobre todo, en lo que nosotros vamos a hacer dentro del campo de juego.”
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