Todo transcurría normal en el juego entre Chiriquí y Tauro de la Liga panameña de fútbol. El único disgusto era que el equipo de casa perdía 0-1, pero apenas transcurría el minuto cinco del segundo tiempo.
Pero en ese instante todos los jugadores empezaron a tirarse al gramado, como si se tratasen de pines de bolos, sin explicación alguna.
El árbitro suspendió inmediatamente el juego pues tanto jugadores como fanáticos en la gradas eran atacados por abejas africanas.
La intervención oportuna del Cuerpo Bomberos permitió que el juego se reanudara 25 minutos después. El marcador final fue 1 – 1.