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Andrés Iniesta y dos golazos memorables en el fútbol de Japón

En los dos últimos partidos que jugó, el mediocampista español logró un par de anotaciones para el recuerdo de los fanáticos del Vissel Kobe.

15 de agosto de 2018 - 10:28 a. m.
Andrés Iniesta celebra su gol frente al Sanfrecce. / Vissel
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De Fuentealbilla a La Masia, de Stamford Bridge a Johannesburgo y de Barcelona a Japón, esas han sido las coordenadas marcadas por Andrés Iniesta. La trayectoria de Iniesta reúne elementos más propios de una gran superproducción cinematográfica que de la vida real, es el triunfo del talento, de un niño que siempre quiso ser futbolista y que un día de septiembre de 1996 emprendió el gran viaje de su vida en un Ford Orión azul y que hoy lo tienen recorriendo sus últimos kilómetros como profesional en el Vissel Kobe de Japón.

Veintidós años y 32 títulos después, Iniesta dejó el Barcelona, que fue siempre su casa. Ese elegante y frágil centrocampista, es el mejor, el futbolista perfecto, el que nunca falla. Y eso lo está demostrando en el balompié nipón, donde está haciendo maravillas que obligan a que los ojos del mundo fijen su mirada en un fútbol desconocido para muchos. En los últimos dos encuentros que disputó, el primero frente al Júbilo y el segundo contra el Sanfrecce, mostró que con los pies también se puede hacer magia.

Fueron dos goles. Dos obras de arte, que obligaron a que los segundos fueran largos para poder apreciar cada movimiento del español, cada amague y el remate final que terminó con el balón acariciando la red. El primero fue el sábado, el mediocampista abrió el marcador en el minuto 15 tras recibir una asistencia de Podolski dentro del área. Controló el balón mientras se giraba dentro del área, con una coordinación y una combinación que solo los genios manejan. Dejó a su marcador acostado en el gramado, posteriormente hizo lo propio con el arquero y definió en solitario. Un gol para enmarcar en un encuentro en el que su equipo ganó 2-1.

Y este miércoles hizo que los recuerdos de muchos amantes del fútbol se devolvieran nueve años, que se fueran a la tarde del 6 de mayo de 2009 en Stamford Bridge, cuando con un derechazo colgó el balón en el ángulo superior izquierdo de la portería defendida por Petr Cech para meter un gol que significó la clasificación a la final de la Liga de Campeones. Ese gol lo reeditó en Japón, fue la versión 2018 de esa anotación. Enganches, cinturas quebradas, derechazo. El balón salió como un mísil directo al ángulo superior derecho del arquero Takuto Hayashi. El marcador terminó 1-1.

Así se estrena Andrés Iniesta en el fútbol japonés. La magia del mediocampista hace alucinar a los fanáticos nipones, quienes observan extasiados las maravillas de un genio que está recorriendo sus últimos kilómetros como futbolista profesional.  

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