Con goles de Lionel Messi y de Pedrito el Barcelona venció al Real Madrid 2-0 en su propio estadio y ganó una de las más trascendentales batallas de cara al título de "la liga de las estrella", pues volvió a ser el único líder del campeonato.
Treinta y tres minutos aguantó la resistencia madridista, antes de que Lionel Messi volviera hacer gala de su capacidad capacidad goleadora y vulnerara la valla merengue, para dejar el 1 a 0 en la pizarra.
En vano los madrileños se quedaron exigiendo una posición de fuera de juego que nunca existió por parte del astro argentino, que venía de marcarle cuatro goles al Arsenal en los cuartos de final de la Champions League y que hoy vuelve a dejar enmudecidos a los fanáticos del Real.
Ante una habilitación perfecta de Xavi, quien envió el servicio profundo para un Messi, que sigue inmerso en un embelesante romance con el gol, puso el primero en la pizarra, en un clásico que, para muchos sentenciará la liga.
A pocos minutos de iniciar la segunda etapa, Pedrito puso cifras concretas al marcador, ante un impotente equipo merengue, que lució carente de ideas y poco fructífero a la hora de concretar frente al arco rival.
Un nuevo pase profundidad de Xavi fue aprovechado por el volante, quien remató al palo de la mano izquierda del guardavallas Iker Casillas, para aumentar la ventaja de la visita.
Con esta importante victoria, el Barsa recupera la punta del campeonato y enfila las baterías para volverse a hacer al título de una de la ligas más importantes del mundo futbolero.