Cuando el arquero Khalid Essa le atajó el penal al mediocampista Enzo Pérez las caras de incredulidad se tomaron a los hombres de River Plate, a su técnico y algunos conocedores de fútbol. Nadie creía lo que recién había pasado en el estadio Hazza bin Zayed en el que en una esquina celebraban a rabiar los jugadores del Al Ain, quienes habían logrado lo impensado: vencer y eliminar a River Plate del Mundial de Clubes.
Fue una de las gestas más importantes del equipo árabe en su historia. En su primera presentación en el Mundial de Clubes lograron llegar a la final del torneo de clubes organizado por la Fifa, que se está disputando en Emiratos Árabes Unidos. Ingresó al campeonato tras coronarse campeón de la Liga Árabe del Golfo. En otras, palabras por ser el actual ganador de la liga del país organizador del certamen internacional. Está en competencia desde el 12 de diciembre, cuando derrotó al Team Wellington de Nueva Zelanda en definición desde el punto penal (4-3), en cuartos de final superó al Esperance de Túnez (3-0) y este martes dejó por fuera a River Plate.
En su país tiene 13 títulos, lo que lo convierte en uno de los equipos más populares de Emiratos Árabes. El Al Ain fue fundado en 1968 y le bastó menos de 10 años para conquistar la liga. En 1977 consiguió bordar su primera estrella. Tiene su sede en la ciudad de Al Ain, a 150 kilómetros de Abu Dabi, hacia el interior del país. La ciudad, que recibió el nombre del manantial de agua dulce del lugar, es un remanso pacífico y encantador situado en el centro del árido desierto del golfo Pérsico.
“La ciudad es una bendición del cielo. Se puede trabajar en ella, divertirse y disfrutar de las mejores instalaciones de recreo y ocio”. Estas palabras no están sacadas de una guía turística, sino que salieron de los labios del antiguo entrenador Bruno Metsu, el hombre que condujo al club hasta su primer título en la Liga de Campeones de la AFC en 2003. La idea de vestir camisetas de color púrpura surgió cuando el Al Ain competía en un torneo amistoso en Marruecos. A los directivos del club les llamó la atención el color de la vestimenta de su rival, el Anderlecht belga, e inmediatamente después lo adoptaron para el club.
En toda su historia, el Al Ain ha disfrutado del apoyo de muchos jeques del país, especialmente de los residentes en la capital, Abu Dabi. El dinero es raramente un problema y el equipo ha mantenido una sana rivalidad con el Al Wahda, un club de Dubai. Además, ha contado con entrenadores de reconocimiento internacional como el actual subcampeón del mundo, el croata Zlatko Dalic, el uruguayo Jorge Fossati, el brasileño Tite o el español Quique Sánchez Flórez. Hoy, de la mano de otro técnico croata (Zoran Mamic), la escuadra árabe llega a su primera final de un Mundial de Clubes, a la espera del ganador de la semifinal que disputan Real Madrid y Kashima Antlers.