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Cristian Zapata y su idilio en el fútbol europeo

Jugó este sábado todos los minutos en la derrota 3-0 de Genoa ante Inter y se convirtió en el colombiano con más partidos de liga en la primera división del Viejo Continente, tras superar a Iván Ramiro Córdoba, quien disputó 324 encuentros, todos en la Serie A.

25 de julio de 2020 - 02:34 p. m.
Cristian Zapata (d) marca al delantero belga Romelu Lukaku, este sábado durante el encuentro entre Genoa e Inter.
Foto: EFE
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Las cifras por sí mismas pueden ser superadas siempre. Las estadísticas reflejan legados, pero estarán sujetas al cambio. Más que los números, es lo que hay detrás de cada suma. Cada partido cuenta, en este caso. Y lo que se rescata del récord que podría obtener Cristian Zapata no es que supere a otro compatriota, sino que reafirmó que los futbolistas colombianos cada vez adquieren mayor estabilidad en las ligas más importantes de Europa.

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Este sábado el resultado dictó que Genoa perdió 3-0 ante Inter de Milán en el estadio Luigi Ferraris por la fecha 36 de la Serie A de Italia. Sin embargo, hubo buena noticia para Cristian Zapata: el defensa central de 33 años, que se ha ganado la titularidad en el equipo que dirige el exfutbolista Davide Nicola, superó a un ídolo de la escuadra negriazul como el colombiano con más partidos jugados en la primera división de las ligas de Europa: Iván Ramiro Córdoba.

El exfutbolista antioqueño, que estuvo 13 años en el Inter de Milán, dejó un registro de 324 partidos de Serie A con el equipo italiano, 297 de ellos como titular. En total marcó 28 goles, y de esa cifra se destacan los 25 que hizo en la liga de Italia. Ahora, el zaguero central del Genoa llegó a su partido 325 en la tarde de hoy.

Zapata, que desde niño eligió el fútbol, llegó a los 19 años a Italia, tras un pequeño paso por el Deportivo Cali, equipo que lo vio nacer y lo catapultó a una liga en la que los virtuosos en defensa se sienten más cómodos por la identidad y la tradición del juego. Su gran talla, que fue un rasgo notorio en las canchas de Padilla (Cauca), facilitó su rendimiento como zaguero central. Aunque empezó como volante de recuperación, se fue realizando como defensa desde la adolescencia. Los árbitros que pitaban los partidos en su municipio solían pedirle el documento de identidad. Incluso, cuenta el entrenador Willington Micolta, en una crónica publicada por Fausto García en el portal web de la Radio Nacional de Colombia, que una vez el colegiado solicitó el registro civil del futbolista, pues su altura no era habitual para las categorías en las que jugaba.

Fue su cotidianidad lo que lo forjó. Como muchos de sus compañeros de la selección, Zapata tiene sus orígenes en lo rural. Fue la vereda de El Tetillo, la que lo vio crecer y andar en bicicleta para poder ir a los entrenamientos, que duraban horas, a los que siempre llegó puntual, pues el olor del césped y la alegría de la pelota fueron siempre las razones por las que se esforzó. En medio de los cultivos de caña, las trochas y el clima tropical, el pequeño futbolista fue contando una historia que parece calcada en nuestra camiseta tricolor, esa que demuestra que lejos de las ciudades están los que se arriesgan a creer que otro camino es posible, que cuanto más lejos se esté de la presión social más valeroso y “sencillo” podría resultar escoger un camino genuino, un camino que, en este caso, se empieza andando descalzo y se termina con unos guayos puestos.

Fue Alberto Molina, conocido como Chuma, quien provocó el giro que necesitaba Zapata para demostrar que su rendimiento sobresaliente podía llegar al fútbol profesional. Muchos años después de la primera vez en que vio a Zapata, cuando el Deportivo Huracán goleó a la Escuela de El Tetillo, Chuma lo llamó para invitarlo a que presentara las pruebas en las divisiones menores del Deportivo Cali. Muchos no pasaron. El único que fue admitido fue aquel central de 1,83 metros que tenía olfato para quitar la pelota, pero que debía mejorar la tenencia del balón.

El Deportivo Cali tiene una de las mejores canteras del país. Allá forjaron a Zapata. A sus 18 años hizo parte del equipo profesional. El año pasado, antes de llegar al Genoa, el defensa visitó la sede de su alma mater. Desde allí, y con la camiseta verde puesta, recordó sus inicios y dejó un mensaje para los que en el presente son los canteranos del club vallecaucano: “Que entreguen todo, con disciplina y responsabilidad, en cada entrenamiento y en cada partido. Estar en Deportivo Cali ya es un sueño, pero si quieren llegar a Europa deben esforzarse en la cancha. Aquí te educan muy bien a nivel profesional y personal, gracias a Dios tuve una grandiosa escuela y por eso me ha ido tan bien en mi carrera”.

Udinese fue el puerto de llegada de Cristian Zapata a Europa. Su rendimiento en la liga colombiana fue óptimo y el equipo italiano compró su pase por 500.000 euros. Desde allí empezó el idilio del central que ya completa 15 años en el Viejo Continente. Con ese primer club jugó 168 partidos y anotó cinco goles. Su continuidad en el equipo italiano fue indispensable para su primer llamado a la selección de Colombia en 2008. Desde ese entonces, el defensor también empezó a construir una carrera con el combinado nacional. Su participación en los mundiales de Brasil 2014 y Rusia 2018, más dos Copas América, sumaron para nutrir una experiencia que no culmina, pero que estuvo acompañada en su momento por otro central de gran envergadura, que también dejó una historia importante en el Milan y fue uno de los líderes de la selección en la última década: Mario Alberto Yepes.

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Tras seis años en el Udinese, Zapata llegó al Villarreal. Allí disputó 28 juegos en la temporada 2011-2012. Fue un paso efímero a comparación de las etapas que ha tenido en los demás clubes. Su poca participación hizo pensar que por su posición lo mejor era regresar al Calcio italiano. Así que al año siguiente, el Milan pagó 10 millones de euros por su pase.

En el equipo rossonero fue el capitán por varios años. En total fueron siete temporadas en las que jugó 111 compromisos de liga y anotó tres goles. Allí alcanzó a compartir la titularidad con Yepes, que tuvo 314 partidos en Europa, 54 de ellos en la Serie A, y logró ganar dos títulos con el Milan.

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El único trofeo que ha ganado Cristian Zapata fue justamente con el equipo rojinegro. Fue en la Supercopa de Italia 2016. En aquel entonces la final fue contra la Juventus. El partido, en el que también estuvo Carlos Bacca —que también tuvo una estadía de dos temporadas en el club— terminó 1-1 y fue necesaria la definición por penaltis. Al final el conjunto rossoneros se impuso 4-3 y Zapata y Bacca triunfaron con uno de los equipos más grandes del fútbol italiano. Ese campeonato le cortó al Milan una racha de cinco años sin festejar.

“Después de siete temporadas maravillosos, una página de mi carrera terminó y siempre permanecerá en mi corazón (…) Ahora estoy feliz de llegar a un equipo histórico como Genoa, muy feliz. Un fuerte abrazo para todos y todos luchamos juntos. ¡Forza Genoa!”, afirmó el año pasado Cristian Zapata en una entrevista realizada por la cadena Sky, a falta de pocos días para oficializar su llegada al equipo de Nicola.

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Tras su arribo a Genoa en la presente temporada, el defensor ha sido titular en 18 ocasiones.

“Cristian siempre ha esperado al Milan, cuando se mantiene durante tanto tiempo en un equipo, hay cosas que van más allá del contrato. No reclamó un trato con las mismas cifras de antes, sino la confianza de tener una vinculación de dos años para tener estabilidad porque todavía siente que puede dar mucho a Milan”, dijo Iván Ramiro Córdoba en el programa italiano Il Barbiere a mediados del 2019, cuando se habló de la salida del zaguero central del equipo rossonero.

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Detrás de Zapata y la cifra del jugador colombiano con más partidos oficiales de liga en el fútbol europeo quedan Iván Ramiro Córdoba, con 324 juegos; Carlos Sánchez, con 322; Mario Yepes, con 314, y David Ospina, que también sigue sumando juegos en la Serie A con el Napoli, y que lleva hasta el momento 250 compromisos.

Aún le quedan años de juego en Italia, un país que ha sabido recibir y valorar la identidad del jugador colombiano. Aunque ya se ha hablado sobre su retiro, el defensor colombiano solo ha asegurado que le gustaría decir adiós donde empezó su historia en el fútbol profesional: en el Deportivo Cali.

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