Carlos Alberto Valderrama llegó a la MLS cuando la liga todavía estaba aprendiendo a pronunciar su propio nombre. En 1996, el Pibe aterrizó en Estados Unidos con 34 años, una melena imposible de ignorar y el peso simbólico de ser el futbolista más reconocible del campeonato naciente.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta?
Su primer equipo fue el Tampa Bay Mutiny, una franquicia hoy desaparecida pero fundamental en la historia temprana de la liga. Allí, el samario fue capitán y cerebro desde el primer día, en una MLS que necesitaba referentes internacionales para legitimar su proyecto y atraer miradas fuera de sus fronteras.
En Tampa jugó durante dos etapas. Primero entre 1996 y 1997, y luego entre 1999 y 2001. Dejó huella, lideró la tabla de asistencias en más de una ocasión y fue incluido en el once ideal de la MLS. En sus 114 partidos con el equipo registró 81 pases de gol.
Tras su paso por Mutiny, el Pibe se mudó más al sur de la Florida para jugar con el Miami Fusion, donde permaneció entre 1998 y 1999. Jugando para el onceno de La Ciudad Mágica fue convocado para el que sería su último Mundial con la selección de Colombia, el de Francia 1998.
Cerró su etapa en la MLS con los Colorado Rapids, en la temporada 2002, ya con 41 años. Su presencia en ese punto era más simbólica que determinante. Sus números en la liga estadounidense le permitieron ser el máximo asistidor histórico, aunque luego fue superado. En las temporadas 1997 y 2000 quedó como el mejor en ese rubro.
En total, Valderrama disputó más de 110 partidos en la MLS y repartió más de 60 asistencias, cifras notables para un mediocampista ofensivo en una liga que todavía estaba construyendo su identidad. Más allá de los números, dejó una idea clara: el 10 también tenía lugar en Estados Unidos.
El Pibe no solo jugó en la MLS, la explicó. Fue un puente entre el fútbol latinoamericano y el mercado estadounidense, un embajador natural del juego pensado y del pase justo. Su legado abrió la puerta para que otros colombianos fueran vistos como algo más que obreros del mediocampo.
Los otros dieces colombianos
Johnny Torres fue uno de los primeros colombianos en intentar sostener ese legado creativo en la MLS. Este antioqueño criado en Houston jugó entre 1998 y 2002 para New England Revolution, con un perfil más silencioso que el del Pibe, pero con una función similar.
El magdalenense David Ferreira, en cambio, llegó con la liga ya más madura. Entre 2009 y 2013 fue el gran 10 del FC Dallas, donde vivió su mejor etapa futbolística. En 2010 fue elegido MVP de la MLS, liderando al equipo texano en goles y asistencias desde una posición claramente central.
Róger Torres, de Santander, tuvo un recorrido más intermitente entre 2010 y 2013, principalmente con el Philadelphia Union. Fue un mediocampista ofensivo muy técnico, que arrancó con continuidad, pero que por culpa de las lesiones y falta de confianza fue perdiendo presencia en el plantel.
Sebastián Velásquez, nacido en Medellín pero criado en Carolina del Sur, representó otra variante en la posición, aunque más como emergente que de titular. Entre 2012 y 2014 jugó en Real Salt Lake. Luego en 2015 firmó con New York City FC. Al principio se desempeñó más por las bandas, sobre todo la izquierda, pero luego se consolidó como mediocampista ofensivo.
El todavía vigente Carlos Darwin Quintero merece un capítulo propio. Entre 2018 y 2022 fue uno de los jugadores más influyentes de la liga, primero en Minnesota United y luego en Houston Dynamo. Aunque durante buena parte de su carrera fue extremo, e incluso en ocasiones actuaba como delantero, también podía cumplir el rol de “10″.
Quintero, desde este año jugador de Millonarios, registró 138 partidos en la MLS. Marcó 39 goles y dio 30 asistencias. Su aporte en el ataque fue muy completo. Regresó a Colombia en 2023 para jugar con América y luego en Pereira, antes de llegar al cuadro embajador.
El antioqueño Andrés Ricaurte tuvo un paso más corto por los Estados Unidos. Entre 2020 y 2021 jugó para Dallas. Fue un mediocampista de toque, más de ida y vuelta que un ‘10’ tradicional, aunque también sabe cumplir esa función. Empezó como titular pero perdió su lugar entre los inicialistas.
A este listado se suma otro jugador que todavía da de qué hablar en la Liga BetPlay. Yimmi Chará, desde 2020 hasta 2023, fue pieza clave en Portland Timbers, donde todavía juega su hermano Diego. Su rol no fue principalmente el de enganche, pero sí el de un generador constante de peligro con su velocidad y desborde, partiendo desde zonas interiores y conectando líneas con inteligencia. También actuó como mediapunta.
James, el último 10
James Rodríguez representa el volante ’10′ tradicional. Aquel volante de creación que organiza al equipo, se encarga de las transiciones de defensa a ataque, que ve espacios y potencia a sus compañeros. Es el cerebro de cada equipo por el que pasa.
Su nombre, su trayectoria europea y su peso mediático lo ubican en una categoría distinta, incluso antes de tocar la pelota. Su llegada al fútbol estadounidense no pasó desapercibida y ocurrió con su mirada puesta en el Mundial de 2026, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá.
“Ellos tocaron el tema sobre todo esto. Que podía hacer cosas buenas acá. Que podía estar bien para la Copa del Mundo. Es mucho más fácil cuando por las dos partes tienen claro todo eso. Y bueno, también gracias por eso al club, que fue claro y es claro desde la primera vez que hablamos”, le respondió James a este diario durante su presentación en su nuevo equipo.
En Minnesota United, James encuentra un escenario en el que podrá tener continuidad de cara a la máxima cita de selecciones. La MLS, contrario a años anteriores, ya no es considerada solo como una competencia en la que las estrellas van a firmar el cierre de sus carreras, sino que ha mostrado una evolución competitiva que ha sido atractiva para muchas figuras todavía vigentes, como es el caso de Lionel Messi.
Volviendo a James, a sus 34 años se sabe que ya no es el jugador que recorre todo el frente de ataque, sino más bien uno que elige momentos, administra esfuerzos y busca incidir con calidad en zonas clave. Para nosotros los colombianos es clave que llegue bien al Mundial, pero allá en Minneapolis también está la presión de hacer crecer al equipo.
Minnesota United viene en ascenso. La temporada 2025 es, hasta ahora, la más sobresaliente de su historia. Bajo la dirección técnica de Eric Ramsay, el club estableció récords de victorias y puntos en una sola temporada regular y alcanzó las semifinales de conferencia. Con el capitán tricolor la apuesta crece.
🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes? Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador
Manténgase al tanto de toda la información deportiva con la SEDE. Estamos en 📷 Instagram 📹 Tik Tok y 📱Facebook