La mayoría de la veces, tras registrase un autogol y como frase de cajón, en el mundo del fútbol se suele decir “todos los autogoles son bonitos, autogolazos, pinturas”, sin embargo, este dicho podría ponerse en duda tras esta insólita jugada que se vio en el fútbol de México.
En una jugada sin mucho riesgo, atacaba Cruz Azul, de repente Edgar Hernández, arquero de Veracruz salió atropelladamente y derribó en el área al atacante de la ‘máquina cementera’, un penal a todas luces imprudente.
Hernández detuvo el pena y de alguna manera reparó su error, sin embargo, sus compañeros de equipo los defensores Hugo Cid y Adrián Cortés acabaron metiendo el balón en propio arco, en lo que es quizá el autogol más tonto de la historia. ((Ver la insólita jugada))
Por fortuna para los defensores del Cruz Azul, su equipo al final ganó por 3-2 y es líder de la Liga azteca.