Un gesto inusual se presentó en el fútbol de Polonia. En un partido de la segunda división se enfrentaban el Radomiak Radom y el Rozwój Katowice y los espectadores aplaudieron una acción que pocas veces se ve en el balompié. (Triplete de Falcao en triunfo del Mónaco)
Corría el minuto 49 de partido y un jugador local cayó al suelo. El cuadro visitante envió la pelota afuera del campo y al reanudar el juego el arquero del Rozwój Katowice, Bartosz Solinski, no pudo controlar un balón aéreo y terminó encajando un gol.
Ante la insólita jugada y el desconcierto de los futbolistas de ambos equipos, el técnico del Radomiak Radom le ordenó a su capitán, el volante Maciej Filipowicz que se dejaran hacer un gol. (Aristóbulo Cala, campeón de la Vuelta a Colombia)
Los aplausos colmaron el escenario deportivo con el gesto del Radomiak Radom, equipo que es primero en la tabla de posiciones del campeonato y que terminó ganando el partido por 4-1