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¿El milagro de Colombia en la Copa América? Las cintas que cumplen deseos en Salvador de Bahía

Miles de colombianos se han acercado a la Iglesia de Nuestro señor de Bonfim con el mismo anhelo: que el equipo tricolor se consagre campeón por segunda vez del torneo de selecciones más añejo del mundo.

22 de junio de 2019 - 07:04 p. m.
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Salvador Bahía, la ciudad base de la selección colombiana en Brasil, donde le ganó 2-0 a Argentina y se medirá en su último duelo de la fase de grupos ante Paraguay, aguarda una linda tradición: cintas que cumplen deseos. En los últimos días, varios colombianos se han acercado a la Iglesia de Nuestro señor de Bonfim con el mismo pedido: que el equipo tricolor gane la Copa América 2019. 

Un lugar multicolor: en el que los turistas dejan las cintas amarradascon tres nudos que simbolizan los tres deseos. Otros, la mayoría, opta por ponérsela en la muñeca, con los mismos tres nudos. La leyenda dice que cuando la manilla se cae por sí sola, es porque los anhelos ya se hicieron realidad.

«¡Es en serio! Una amiga me trajo ese detalle cuando estuvo en Salvador. Yo pedí mis tres deseos, ya se me habían cumplido dos. El último: trabajar en un lugar en el que soñaba estar. Cuando estaba en mi segundo día trabajando allí, la cinta se cayó sola», dice Mónica, una bogotana que fue testigo de los milagros de las «Fitas de Bonfim». 

Miller Guzmán llegó de Bucaramanga a apoyar a la selección y no vaciló al escoger su primer deseo: «Primero pedí que nos fuera bien y saliéramos campeones. Los otros dos fueron la salud y que mi familia esté bien. La Iglesia es muy bonita, tradicional y acogedora», apuntó. 

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La imagen del Señor de Bonfim es la más venerada del país con más católicos del mundo, pues de acuerdo al censo nacional de 2010, el 65,6% de la población brasileña es declarada de esta religión. 

«A diario vienen turistas de todo el mundo por sus manillas. Es el elemento más conmemorativo de Salvador, se venden como pan caliente», dice Jorge, uno de los vendedores del lugar. ¿Precios? Varían. En Brasil, como en Colombia, para los turistas siempre hay valores diferentes en las ventas. Pero de entrada Jorge ofreció dos paquetes (de 10 cintas cada uno) por 15 reales, 12. 500 pesos colombianos. Al final dejó tres paquetes por ese valor.

Eso sí, una de las principales premisas es no revelar los deseos y no quitarse la cinta hasta que se caiga por su propio desgaste. Tal vez, el señor de Bonfim ha recibido una avalancha de deseos colombianos en los últimos días. Y todos tienen algo en común. 

Thomas Blanco- @thomblalin

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