Salvador Bahía, la ciudad base de la selección colombiana en Brasil, donde le ganó 2-0 a Argentina y se medirá en su último duelo de la fase de grupos ante Paraguay, aguarda una linda tradición: cintas que cumplen deseos. En los últimos días, varios colombianos se han acercado a la Iglesia de Nuestro señor de Bonfim con el mismo pedido: que el equipo tricolor gane la Copa América 2019.
«¡Es en serio! Una amiga me trajo ese detalle cuando estuvo en Salvador. Yo pedí mis tres deseos, ya se me habían cumplido dos. El último: trabajar en un lugar en el que soñaba estar. Cuando estaba en mi segundo día trabajando allí, la cinta se cayó sola», dice Mónica, una bogotana que fue testigo de los milagros de las «Fitas de Bonfim».
Miller Guzmán llegó de Bucaramanga a apoyar a la selección y no vaciló al escoger su primer deseo: «Primero pedí que nos fuera bien y saliéramos campeones. Los otros dos fueron la salud y que mi familia esté bien. La Iglesia es muy bonita, tradicional y acogedora», apuntó.
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La imagen del Señor de Bonfim es la más venerada del país con más católicos del mundo, pues de acuerdo al censo nacional de 2010, el 65,6% de la población brasileña es declarada de esta religión.
Eso sí, una de las principales premisas es no revelar los deseos y no quitarse la cinta hasta que se caiga por su propio desgaste. Tal vez, el señor de Bonfim ha recibido una avalancha de deseos colombianos en los últimos días. Y todos tienen algo en común.