Hace un año, Lionel Messi valoró la posibilidad de dejar al Barcelona. En diferentes medios de comunicación se puso en entredicho su continuidad con el club catalán. El proceso de negociación de un nuevo contrato iba a paso lento y las especulaciones se vendían como pan caliente. En esos momentos de duda entre el jugador y la entidad apareció en escena el Manchester City. Pep Guardiola, quien fue entrenador del argentino en la escuadra azulgrana, quiso tentar al delantero para que se uniera a él en el equipo ciudadano.
Según dio a conocer el Mundo de España, la escuadra inglesa le ofreció una prima de 50 millones de euros brutos a Jorge Messi, papá de Lionel, si convencía a su hijo de dejar el Camp Nou. “El City pagaría los 250 millones de euros que entonces figuraban como cláusula de rescisión de su contrato y otros 250 millones de euros netos al argentino en cinco años, 300 en total para los Messi. Sumados los impuestos, el City habría invertido 755 millones de euros por el argentino, una cifra únicamente al alcance de los clubes inyectados por capital árabe”, resaltó el medio.
El rumor del interés del Manchester City por Lionel Messi tomó fuerza desde agosto y se fue incrementando con el paso de los días debido a que no había llegado a un acuerdo para extender su contrato con el Barcelona, que hasta ese momento finalizaba el 30 de junio de 2018. El diario español resalta que tuvo acceso a las cifras que se manejaron en los contactos mantenidos entre diciembre de 2016 y noviembre de 2017, “y al ofrecimiento trasladado a Jorge Messi, del que fue conocedor el Barcelona, que, en paralelo, mejoró las condiciones de su oferta de renovación a cambio de aumentar su cláusula a 700 millones de euros”.
En noviembre de 2017 todos los rumores se acabaron. Lionel Messi llegó a un acuerdo con el cuadro catalán hasta 2021. “Hasta entonces, el jugador no se había planteado seriamente abandonar Barcelona, donde su familia se encuentra muy cómoda, pese a los desencuentros con la directiva de Bartomeu, la condena recibida por delito fiscal y las llamadas cortejadoras de poderosos presidentes, entre ellos Florentino Pérez, recibidas por su padre. El pleito con Hacienda fue una de las situaciones más incómodas para el futbolista, mientras desde su entorno le recomendaban la posibilidad de alejarse de esos problemas y acceder a una fiscalidad amortiguada en la Premier”, precisó el diario español.
Messi quedó descontento con las iniciativas que tomó el club para defenderlo, a lo que se le sumó la crisis política desatada por la independencia de Cataluña. No obstante, el argentino se puso a salvo de cualquier riesgo y, según explica El Mundo, impuso en su contrato de renovación una cláusula antiindependencia, por la que quedaría libre si Cataluña se separaba de España y el club azulgrana no disputaba una de las cuatro principales ligas europeas. Después de la renovación, Messi pasó a cobrar 35 millones netos por temporada, divididos entre su ficha y una prima de fichaje, hasta 2021, con la opción para el Barcelona de renovarle por una temporada más en las mismas condiciones.
Su libertad quedó tasada en 700 millones, frente a los 300 que había planteado el Barcelona en el primer borrador de renovación. El interés del Manchester City, así como la agresiva operación por la que el club perdió a Neymar, a cambio de 222 millones pagados por el PSG, fueron clave en el cambio de criterio de la entidad azulgrana.