Un día después de que un juez español aceptara, a trámite, una querella que había en contra de Sandro Rosell por el caso del brasileño Neymar, el presidente del FC Barcelona dejó su puesto y dejó a cargo al vicepresidente Josep Maria Bertomeu.
El catalán, que había sido nombrado presidente del club en 2010, en rueda de prensa aseguró que “No quiero que un ataque injusto afecte negativamente la imagen del club y por eso creo que mi etapa en el club ha terminado.”
El caso Neymar
El caso del fichaje del brasileño tiene que ver con una cláusula de contrato que, según versiones oficiales, giraba alrededor de 57,5 millones de euros (17,5 millones para el Santos de Brasil y 40 para una sociedad supuestamente del padre del jugador) y un contrato en el que el Barcelona mostraba su disposición para fichar al jugador en 2014.
El problema está en que el contrato firmado por ambas partes exigía una penalización de 40 millones si se incumplía el mismo. Debido a que en junio de 2013 Neymar, Barcelona y la sociedad del papá del brasileño decidieron resolver el contrato después de que el Santos los traspasara, antes de la fecha prevista en 2014, se hizo efectivo el pago de los 40 millones de penalización.
Es por esto que el jugador no costó 57,5 millones de euros como asegura el equipo, sino 97,5 después de sumarle la penalización.
Según la versión oficial del Barça, el club pagó por Neymar 17,5 millones de euros al brasileño Santos y 40 millones «a una sociedad» supuestamente propiedad del padre del jugador.
Al ser únicamente declarada una parte, la fiscalía y Pablo Ruz de la Audiencia Nacional (máxima autoridad española) aceptaron la querella y tienen en problemas legales al FC Barcelona.