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El resurgir peruano está en un Solar

Perfil de su DT, José Guillermo del Solar.

08 de junio de 2009 - 09:56 p. m.
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Corría el año 1997 y se disputaba un partido de la liga española entre Celta y Barcelona en el estadio ‘Balaidos’. El local ya había hecho los tres cambios, cuando se lesionó su arquero. Entonces, ante la incertidumbre y preocupación que invadió al equipo celeste, un mediocampista espigado corrió en busca del buzo, los guantes y se instaló bajo los tres palos, cuando aún faltaban 23 minutos de juego.

Los catalanes, con una nómina plagada de estrellas mundiales, arremetieron y el brasileño Ronaldo hasta pidió un tiro libre en el que el improvisado golero le ahogó el grito. Al final, el marcador quedó 0-0 y por una semana completa en la ciudad de Vigo y gran parte de España sólo se habló del Uno de emergencia.

Aquel valiente llevaba por nombre José Guillermo del Solar Álvarez-Calderón, nacido en Lima el 28 de noviembre de 1967, quien 20 años después de aquella memorable actuación dio una muestra más de coraje al hacerse cargo de la selección de su país en el momento más crítico del balompié inca.

Chemo, como le llamaron desde niño, se convirtió en seleccionador nacional gracias a una amplia carrera deportiva, que comenzó en las divisiones menores de Universitario de Deportes, aunque su debut profesional fue con la camiseta del San Agustín en el 86, con el que salió campeón, por lo que desde muy joven supo lo que era dar una vuelta olímpica y así empezó a emparentarse con los grandes retos.

Dos años después regresó a la ‘U’ y rápidamente se hizo uno de sus caudillos más importantes y el jugador insigne por su garra y calidad como mediocampista, por lo que a mitad de la temporada siguiente fue vendido a la Universidad Católica de Chile, donde alcanzó gran rendimiento y pudo dar el salto al Viejo Continente, cuando el Tenerife pagó millón y medio de dólares por sus servicios en el 92, aunque en la liga ibérica defendería además las camisetas del Salamanca, Celta de Vigo y Valencia.

A finales de los 90 regresó a Perú para comenzar su segunda etapa en Universitario, con el que ganó el título de ese año. En 2000 volvió a emigrar y jugó en el KV Mechelen de Bélgica, pero pudo más su amor por el popular equipo crema de Lima y volvió para consagrarse tricampeón del fútbol peruano y cuando la institución no pasaba un buen momento económico, decidió jugar gratis al año siguiente y se retiró defendiendo la divisa de sus amores en 2002, llevándose de paso el Apertura.

Cambio de hábito

Regresó a España para cursar estudios como técnico, graduándose en julio de 2004 y además es licenciado en Letras de la Universidad de Palermo en Argentina. De la mano de Jorge Valdano, en ese entonces director deportivo del Real Madrid, llegó al club merengue como responsable técnico del equipo B, aunque sólo estuvo una semana en el puesto, ya que fue separado por una sanción por dopaje de la Federación Peruana, aunque él ya era ex futbolista, pero después se comprobó que dicho positivo fue producto de beber mate de coca (infusión que se toma comúnmente en Perú).

En 2005 inició su carrera como DT, dirigiendo en apenas tres encuentros oficiales (igual número de derrotas) al Colón de Santa Fe junto con el íbero-argentino Juan Antonio Pizzi. En el mes de mayo del mismo año asumió la dirección del Sporting Cristal, con el que ganó el Clausura y el título nacional. Dos años después tomó las riendas de la Católica, logrando el subcampeonato del Apertura y en julio de 2007 fue nombrado técnico de la selección peruana, con la que no ha obtenido buenos resultados.

Chemo era la esperanza de la afición para cambiar la historia, debido al perfil ganador, la seriedad de su trabajo como futbolista y su camino ascendente en su incipiente desarrollo como técnico. Justamente, al parecer, ese fue el problema con que se estrelló, con su poco recorrido internacional con el buzo de entrenador, al igual que su comando técnico, de poca experiencia en el manejo de grupo, que luego desencadenaría en el llamado “escándalo del Golf Los Incas”, con la indisciplina de cuatro de los jugadores más importantes de la bicolor en plena concentración: Claudio Pizarro (Bremen, Ale.), Jefferson Farfán (Shalke 04, Ale.), Santiago Acasiete (Almería, Esp.) y Andrés Mendoza (Morelia, Méx.).

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Este incidente marcaría en cierta forma el destino peruano en la eliminatoria, porque los mencionados futbolistas fueron castigados, pero Del Solar fue más allá de las fechas de suspensión y nunca los volvió a convocar. Además, en el camino encontró otros problemas, la mayoría debido a la mala administración del presidente de la Federación, Manuel Burga, quien ya en una ocasión medió para que el entrenador no abandonara el cargo.

Igual su permanencia para iniciar el proceso hacia Brasil 2014 divide opiniones en Perú, ya que mientras sus defensores afirman que le sobra carácter y amor por la camiseta peruana, sus detractores a su vez se amparan en los números y el último lugar en el torneo premundialista para pedir el cambio.

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