“Me gustaría presentar mis excusas a Falcao, a todos sus próximos y al Mónaco. Me dio vergüenza ir a verlo tras el partido. Cuando finalmente me decidí, ya se había ido. Le deseo una buena recuperación”, añadió el jugador.
“Es muy difícil para mí digerir esto. Es muy duro. No he recibido personalmente amenazas de muerte, pero sí muchas palabras hirientes. No es fácil llevarlo, sin duda he tenido días mejores”, se lamentó.
“Pienso sobre todo en Falcao. Espero de todo corazón que sea menos grave que lo que se dice. Espero también que gracias a Ludo (Giuly, exjugador del Barcelona, ahora jugador del Chasselay) podamos comunicarnos con él y presentarle excusas”, manifestó.
“Estoy aniquilado. Pienso en Falcao todo el tiempo, pero cuando veo todo lo que pasa, me digo que debo pensar también un poco en mí y en mi familia”, concluyó el jugador.