La fiscalía suiza abrió ayer un proceso penal contra el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, por sospechas de gestión desleal y abuso de confianza, y le reprochó el pago de dos millones de francos suizos a Michel Platini.
La fiscalía sospecha que Blatter firmó un contrato desfavorable para la FIFA con la Unión Caribeña de Fútbol (CFU), presidida por Jack Warner, y cree que, al firmar ese contrato, actuó de forma contraria a los intereses de la federación, en violación de sus deberes de gestión.
La justicia suiza también le reprocha a Blatter un pago desleal, en perjuicio de la FIFA, de dos millones de francos suizos a Michel Platini, actual presidente de la UEFA, candidato a sucederlo como presidente del organismo.
El pago, efectuado en febrero de 2011, se hizo presuntamente por trabajos realizados entre enero de 1999 y junio de 2002, según la fiscalía.
Unos investigadores interrogaron ayer a Blatter en calidad de acusado y a Platini en calidad de persona susceptible de dar informaciones, precisó el comunicado de la justicia suiza.
Blatter, que preside la FIFA desde 1998, había anunciado el 2 de junio, cinco días después de ser reelegido para un quinto mandato, que abandonaría su cargo tras un congreso convocado para el próximo 26 de febrero.
Platini, miembro del comité ejecutivo de la FIFA, es uno de los favoritos para sucederlo.
La presidencia de Blatter ha estado marcada casi desde el primer día por escándalos y guerras internas. Fue elegido en 1998 como reemplazo de su mentor, João Havelange, y desde entonces tuvo que luchar por imponerse como autoridad en una organización acostumbrada a veinticuatro años de liderazgo del brasileño.
La FIFA canceló ayer, en el último momento, una conferencia de prensa de Blatter, en la cual se esperaba que el presidente diera explicaciones sobre las sospechas que rodean a su secretario general, Jerome Valcke, apartado la semana pasada por haberse beneficiado, según la prensa, de la reventa de boletas en el mercado negro.
Los extraditables
Entre tanto, un juez trinitense ordenó ayer continuar con el proceso de extradición a Estados Unidos del exvicepresidente de la FIFA Jack Warner, acusado de corrupción, y fijó para el 2 de diciembre el inicio de la audiencia en la que se resolverá el caso. “No creo que pueda acceder a la solicitud de los abogados de Warner para dejar en libertad al dirigente deportivo por un supuesto error procesal”, dijo el magistrado suplente Mark Wellington, tras lo cual fijó el comienzo de la audiencia.
La fecha fue acordada entre el abogado del Estado, James Lewis, y el de la defensa, Fyard Hosein, luego de que éste argumentara que su equipo necesitaba tiempo para prepararse y consultar con juristas estadounidenses a fin de asistir en el caso a Warner, también expresidente de la Concacaf.
Wellington validó así la legalidad de la autorización que dio el pasado lunes el fiscal general, Faris Al Rawi, para que se tramite el pedido de la justicia estadounidense, que acusa a Warner, de 72 años, de corrupción y blanqueo de dinero.
Alegando que el fiscal excedió en cinco días el plazo para firmar dicha documentación, que finalizaba el 16 de septiembre, los abogados de Warner habían solicitado al juez dejar en libertad a su cliente, así como tiempo para estudiar los papeles firmados por Al Rawi.
Si Wellington le hubiera dado la razón a la defensa, el exjerarca de la FIFA habría conseguido que se le levantara la detención preventiva, lo que hubiera obligado a Estados Unidos a solicitar nuevamente su arresto.
La justicia suiza ya había dado su visto bueno a la extradición del uruguayo Eugenio Figueredo, exvicepresidente de la FIFA y expresidente de la Conmebol. Otro responsable detenido en mayo, Jeffrey Webb (Islas Caimán), ya había sido extraditado en julio, pero en ese caso con su acuerdo.