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Fue un 2015 malo para Colombia

La selección nacional jugó ocho partidos oficiales en este año: ganó dos, empató tres y perdió tres, con un rendimiento del 37 %. El plan de Pékerman es trabajar para que todo cambie en 2016.

18 de noviembre de 2015 - 11:33 p. m.
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Luego del exitoso 2014 en el que la selección colombiana de fútbol tuvo el mejor año de su historia, al terminar en la quinta posición en el Mundial de Brasil, con el goleador del certamen incluido, parecía que la tricolor había dado un salto de calidad y que ahora estaba para pelearles a los grandes del mundo de igual a igual.

El técnico José Pékerman logró consolidar en ese momento una base de jugadores que con tantos partidos internacionales se crecieron y evolucionaron, logrando un rendimiento destacado. Pero con el paso de los meses poco a poco las cosas han venido cambiando para mal. Por desgracia, muchos de los futbolistas claves en ese proceso sufrieron lesiones o no encontraron continuidad en sus clubes y eso les causó perder el nivel.

Por eso, para 2015 el técnico argentino tuvo que comenzar un nuevo proceso, el cual hasta ahora no ha sido exitoso. Sin embargo, para cumplir el objetivo, que es ir a Rusia 2018, queda mucho tiempo y la intención del DT es “hacer todo lo que sea necesario para mejorar”, como lo dijo tras la derrota ante Argentina en Barranquilla, reconociendo que de esta situación “se sale con trabajo” y que en los cuatro meses que hay para el próximo partido de eliminatoria, “los jugadores podrían en algún momento reunirse para conocerse más y aprovechar esos espacios”, dejando abierta la posibilidad de hacer microciclos.

Desde que Pékerman renovó su contrato con la Federación Colombiana de Fútbol, fue claro en afirmar que su principal objetivo no sería la Copa América de Chile, y aunque en su momento afirmó que había con qué ganarla, su nuevo proceso con el equipo tricolor se centraría en clasificar a Rusia 2018. En el torneo en el país austral, Colombia decepcionó. Jugó cuatro partidos, con un balance de dos empates (ante Perú y Argentina), una derrota (frente a Venezuela) y una victoria (contra Brasil). Y más allá de los resultados, lo más preocupante fue que se perdió la identidad de juego. No se generó fútbol, los delanteros se vieron solitarios y en la zona de marca se recuperaba pero no se entregaba bien la pelota.

Para el comienzo de la eliminatoria se pensó que todo sería diferente, pero no fue así. Los problemas para Pékerman continuaron con la conformación del equipo, porque muchos de sus jugadores de confianza, con los que triunfó en el Mundial y en el camino hacia Brasil 2014, siguieron lesionados o sin sumar minutos en sus clubes, como Camilo Zúñiga, Pablo Armero, Abel Aguilar, Edwin Valencia y Radamel Falcao García, por mencionar algunos. Por eso le tocó mirar a nuevos jugadores y recomenzar de cero.

Ante Perú se ganó 2-0 en Barranquilla. Un triunfo importante, porque por momentos se mostró buen fútbol y se vio la idea de juego del pasado. No obstante, a los cinco días se perdió 3-0 ante Uruguay en Montevideo, partido en el que se desnudaron todos los problemas del equipo. Luego llegó Chile y la selección nacional consiguió un valioso empate en Santiago, demostrando, sobre todo en la segunda parte, que el fútbol estaba y que había con qué volver al nivel esperado, con gratas revelaciones como Daniel Torres, Luis Fernando Muriel y la confirmación de Edwin Cardona, quien se mostró como un socio ideal de James Rodríguez. Pero ante Argentina en Barranquilla, cuando se esperaba terminar el año con siete puntos en la tabla y en posiciones de clasificación al Mundial, se jugó muy mal y se perdió 1-0.

El balance del año 2015 es negativo. De los ocho partidos oficiales disputados se ganaron dos (Brasil y Perú), se empataron tres (Perú, Argentina y Chile) y se perdieron tres (Venezuela, Uruguay y Argentina), con un rendimiento de tan sólo el 37 por ciento. Pero lo que es cierto es que las derrotas en la eliminatoria han sido ante rivales grandes y la clasificación a una Copa del Mundo está es en los triunfos ante rivales menores o del mismo nivel de Colombia. Uruguay y Argentina, con los que se perdió, son campeones del mundo, tienen una base de jugadores con mucha experiencia y de alguna manera son de lo fijos en mundiales, por eso hay que trabajar y buscar sumar ante Bolivia, Ecuador, Venezuela, Paraguay, Chile y Perú, quienes verdaderamente son rivales directos, dando como fijos en las citas orbitales a Brasil, Argentina y Uruguay.

“Esto se mejora trabajando, sacando provecho de las experiencias, dándoles a los jugadores los argumentos para que puedan superarse. Seguramente falta jerarquía, pero uno debe reconocer que la paciencia es necesaria. Hay que tener oportunidades para algunos, dar tiempo para que se vaya fortaleciendo el grupo y que ganen confianza. Si nosotros tenemos la paciencia de construir, de apoyar y saber que esto es así, vamos a avanzar y sería muy bueno para volver a creer, porque hay buenos jugadores, potencial y chicos que van a dar mucho más de lo que están dando”, confesó Pékerman, quien se vio afectado tras su primera derrota como DT de Colombia en Barranquilla.

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