El Manchester United, el Chelsea y el Arsenal, citados junto el Barcelona para las semifinales de la Liga de Campeones, reforzaron su talante con solventes victorias en la Premier, donde van clarificando objetivos, igual que el Inter, líder en Italia y el Wolfsburgo, dominador en Alemania.
El equipo de Alex Ferguson, que debe defender un gol en el Emirates Stadium el martes, dio un paso más hacia el éxito en la Premier.
El United continúa imponiendo su hegemonía en el fútbol británico, por más que le pese al español Rafael Benítez, que aguarda con su Liverpool desde la segunda posición liguera cualquier fallo del campeón en su intento por ganar la Liga. También salió airoso de la jornada tras superar al Newcastle por 3-0.
En Riverside, el Manchester sumó otros tres puntos gracias a Ryan Giggs, que firmó su segundo gol de la temporada y el coreano Ji Sung Park.
El derbi londinense disputado en Stamford Bridge entre el Chelsea, rival del Barcelona y el Fulham, fue uno de los duelos más apasionantes del sábado, que remató la plantilla anfitriona con victoria por 3-1. Los "blues" quebraron las defensas de su rival en el primer minuto de partido, con un gol firmado por el francés Nicolas Anelka.
El Fulham no esperó para replicar. Fue Erik Nevland, que reemplazó al lesionado delantero inglés Andrew Johnson, el que igualó el marcador para los visitantes a los tres minutos. Pero el galo Florent Malouda puso de nuevo por delante a la plantilla del holandés Guus Hiddink. El marfileño Didier Drogba puso firma al tercer tanto.
En el estadio de Fratton Park, el local Portsmouth sucumbió al Arsenal (0-3), rival del Manchester United en la Liga de Campeones, que se llevó el encuentro gracias a dos goles del alemán Niklas Bendtner, el segundo de penalti y a un tercero de Carlos Vela.
El Inter Milán nubló el panorama de sus perseguidores. Especialmente del Milán, que había emprendido una encomiable remontada hacia un objetivo imposible. El cuadro de José Mourinho superó al Lazio. El sueco Zlatan Ibrahimovic desatascó el partido para el futuro campeón el ghanés Sulley Ali Muntari lo sentenció. Siete es la renta del líder con doce puntos por disputar.
El Milán se impuso con facilidad al Catania (2-0). Selló el segundo puesto tras alejar al Juventus, que empató a dos, pero asumió el adiós de sus aspiraciones por la victoria del Inter.
Mientras, el líder de la Bundesliga, el Wolfsburgo, derrotó de forma contundente al Hoffenheim (4-0), mientras que el Bayern se situó en el segundo lugar, al derrotar por 2-1 al Borussia Mönchengladbach, tras la jornada, alentados ambos por el empate entre el Hamburgo y el Hertha Berlín (1-1).
El Wolfsburgo basó su éxito otra vez en la pareja ofensiva formada por el bosnio Edin Tzeko y el brasileño Grafite. El primero marcó tres goles, y el segundo dio el pase para uno de ellos y marcó el cuarto de penalti para aumentar a 23 su cuenta personal.
Del Bayern se esperaba que la llegada al banquillo de Jupp Heynckes produjera una reacción positiva. Esa reacción de notó al menos en el público y en el equipo alcanzó para una victoria sin mayor brillo con goles de Bastian Schweinsteiger y del turco Hamit Altintop.
En Francia, el Burdeos dio alcance al Marsella y el final del torneo advierte un intenso mano a mano entre ambos. El equipo del belga Eric Gerets mantiene el liderato por la diferencia de goles, pero comparte la cuantía de puntos con su perseguidor después de ser incapaz de ganar en su campo al Toulouse (2-2).
El Burdeos alcanzó al líder tras superar al Sochaux (3-0), con los goles de Gregory Sertic y Yoann Gourcuff. Marouane Chamakh redondeó el resultado.
El Lyon, sin embargo, no levanta cabeza desde que perdió el liderato y está ahora a siete puntos de la cima tras caer por 2-0 con un doblete en seis minutos de Johan Audel.
En Turquía, el Fenerbahce de Luis Aragonés impidió que el Besiktas asaltara el primer puesto. Ganó a domicilio (2-0) con gol de Dani Güiza. Y el torneo mantiene el mano a mano entre el Sivasspor y el Besikta.
Igual que en Escocia con el Celtic y el Rangers, separados por sólo un punto, y en Bélgica, con la lucha entre el Anderlecht y el Standard Lieja.