Este lunes, Manchester United necesitó de 120 minutos para vencer a Copenhague por 1-0 y acceder a las semifinales de la Europa League, ronda en la que podría enfrentar a Sevilla de España.
El portugués Bruno Fernandes anotó el único gol de un encuentro que, en el papel, parecía más sencillo y que demandó mucha dedicación de los ingleses para poder quedarse con la victoria y con el cupo a los cuatro mejores de la competición.
De hecho, el cuadro danés plantó cara muy bien y tuvo opciones claras, sobre todo en la primera parte, pero acabó doblegado por la mayor calidad individual de un rival que, jugador por jugador, fue más.
Así las cosas, Manchester United eliminó a Copenhague, el primer equipo danés en jugar cuartos de final de una competición europea en 23 años, desde que el Brøndby cayó contra Tenerife en la antigua UEFA.
Ahora, los dirigidos por Ole Gunnar Solskjær esperan por el vencedor de la llave entre Sevilla y Wolverhampton.