En tres ocasiones en los últimos cuatro años, Lionel Messi se quedó cerca de lograr su sueño más grande: ganar un título con su selección. Fueron tres finales consecutivas en las que estuvo y todas las perdió. La primera, contra Alemania en Brasil; la segunda, contra Chile en el país austral y la tercera, contra ‘La roja’ en Estados Unidos. En cada uno de esos partidos su cara se descompuso y su mirada quedó siempre perdida en el gramado de los estadios en donde las disputó, reviviendo lo sucedido y preguntándose ¿qué le hizo falta?
La más dolorosa fue la última, contra Chile en la Copa América del Centenario en Estados Unidos. En el MetLife Stadium de Nueva York falló lo que nunca falla: un penal en la definición. Messi malacostumbró a toda una generación, que lo ven como un jugador perfecto, que jamás erra. Y en esa final, después de ese penal su tristeza fue tan grande que incluso pensó en renunciar a la selección. Se tomó unos días, se cambió el color de pelo y volvió a ser el de siempre, ese que dislumbra en cada estadio en el que juega.
Volvió a vestir el número 10 de la albiceleste y guió a Argentina al Mundial de Rusia. Él, como malacostumbró a toda una generación, solo se hechó la responsabilidad en los hombros y aunque su espalda crujiera con el peso de 43 millones de ilusiones argentinas, logró que su selección se metiera dentro de las 32 que disputarán el campeonato del mundo del 14 de junio al 15 de julio. Nuevamente el objetivo es el mismo, salir campeón: «Ser campeón del mundo con Argentina sería diferente a todo, sería algo único».
Pero también es conciente de lo que tiene y de las dificultades. Así que sin pelos en la lengua llamó a la mesura a sus compatriotas al advertir que la Albiceleste no es candidata ni está entre los mejores equipos para el Mundial de Rusia-2018. «Nosotros vamos con la ilusión. Estamos bien y trabajando mucho, pero con tranquilidad. La gente tiene que saber que no vamos como candidatos, pero tenemos un grupo de jugadores muy buenos y la vamos a pelear«, dijo en declaraciones al Canal 13 la noche del domingo.
Pero su fe es más fuerte que todo, por ello nunca deja de creer en el grupo que lo acompañará a Rusia. «Tenemos jugadores con capacidad y experiencia, pero hay que ir con tranquilidad. No podemos tirar el mensaje de que somos los mejores, porque no es así», afirmó el delantero, que además señaló que hay unas cuantas selecciones que están mejor, entre las que señaló a Brasil, España y Alemania. «Hay que ser realistas. Pero nosotros tenemos que ir en busca del sueño sea cual sea el rival», dijo.
Argentina debutará el 16 de junio ante Islandia, por el Grupo D, que integran también Nigeria y Croacia. «Un grupo complicado», según Messi. Respecto al primer rival, consideró que es un equipo que le compite a cualquiera. «Islandia se encierra bien atrás, no te da espacios. En la Eurocopa sorprendió a todos los rivales, terminó primera en su grupo y se vio que es difícil entrarle, habrá que tener paciencia», explicó. Mientras que sobre el resto consideró que Croacia se parece un poco a España en cuanto a la tenencia de la pelota por la calidad de los jugadores que tiene en la mitad de la cancha y está Nigeria, que siempre le costó a Argentina. «Es un grupo en el que nosotros tenemos que pensar que vamos a ser primeros, pero no va a ser fácil», finalizó.