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No todos queremos ser como Cristiano Ronaldo

Replica a un artículo escrito por Fabián Páez López.

21 de marzo de 2019 - 05:40 p. m.
AFP
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El artículo publicado el 15 de marzo en la sección Fútbol Internacional de El Espectador bajo el título “Cristiano Ronaldo, el arrogante que todos quieren ser” destaca al futbolista como un referente de los valores más admirados por la sociedad. Sin embargo, no hace mención alguna de la investigación sobre violación que avanza en su contra.

El caso, que se había archivado, fue reabierto por la justicia estadounidense el año pasado, ya que la víctima finalmente se animó a aportar el nombre de su presunto victimario tras casi diez años de silencio forzado por un acuerdo extrajudicial de confidencialidad. Además de haberla violado, Kathryn Mayorga denuncia que Cristiano Ronaldo compró su silencio con un contrato que le prohibía mencionar el nombre del futbolista a cualquier tercero, incluyendo a su terapeuta, lo cual le causó un cuadro de depresión crónica y estrés postraumático con el que lidia hasta el día de hoy.

El artículo publicado por ustedes exalta de manera explícita la persona de Cristiano Ronaldo como poseedora de unos valores admirados y deseados por la sociedad contemporánea. En un escrito de este tipo, que va más allá del rendimiento deportivo del jugador, resulta grave ignorar las acusaciones por violación que se han hecho en su contra, porque se termina erigiendo la imagen de un “prohombre”, de un modelo a seguir por encima de todo. Esta es la imagen que admiran e idolatran numerosos fanáticos alrededor del mundo, incluyendo niños, que ven en el deportista la materialización de sus sueños. Omitir una información tan importante contribuye a crear un halo de perfección alrededor de Cristiano Ronaldo, lo cual le permite continuar usando su poder y su influencia para evadir las consecuencias de sus actos.

Adicionalmente, con el silencio sobre la investigación se contribuye a perpetuar la idea colectiva de que las acusaciones hechas por Mayorga fueron desestimadas por falta de sustento, o que fueron hechas con el único propósito de ganar dinero y fama a costa del deportista. Gran parte de los fanáticos de Cristiano no saben que el caso se encuentra abierto. Evitar mencionarlo envía un mensaje desalentador a las víctimas de acoso y abuso sexual, particularmente a aquellas que han sido violentadas por figuras públicas de renombre: les recuerda que sus victimarios seguirán gozando del aplauso de sus admiradores sin importar la gravedad de sus acciones y que además cuentan con el poder suficiente para descartar cualquier acusación que se haga en su contra. Entre tanto, ellas son cuestionadas, invisibilizadas o revictimizadas. Por esta razón, Mayorga prefirió firmar en su momento el acuerdo de confidencialidad en lugar de continuar un proceso legal. De la misma manera, muchas víctimas prefieren no denunciar por el miedo a ser hostigadas públicamente mientras los violadores evaden cualquier tipo de consecuencia legal.

El Espectador es un diario reputado que se ha destacado en años recientes por adoptar un enfoque feminista con secciones como Las Igualadas y La Prohibida, y ha cubierto con buen juicio varios eventos sensibles para las mujeres, como los casos de acoso laboral y sexual denunciados por las futbolistas de la selección femenina de Colombia. En consecuencia con esa postura que ustedes han mantenido, les solicito que, por respeto a las víctimas de violencia sexual y a partir de la conciencia sobre la influencia que tienen como uno de los medios de comunicación más leídos del país, procuren publicar contenido equilibrado y riguroso frente a este caso.

Laura Sánchez

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