Jonathan Fabbro fue uno de los jugadores del Once Caldas de 2004 que estuvo cerca de lograr la hazaña intercontinental frente al Porto de Portugal. El argentino nacionalizado paraguayo erró el penal que dejó al cuadro blanco con las manos vacías. Han pasado 13 años desde ese entonces y el jugador, que pasó por otros equipos como Dorados de Sinaloa, Atlético Mineiro, Universidad Católica, Guaraní, Cerro Porteño, River Plate, Chiapas y Lobos, vuelve a ser noticia. Esta vez fuera del plano futbolístico. La justicia argentina solicitó su captura internacional.
Fuentes policiales de Argentina informaron que el jugador es acusado de abuso sexual a su ahijada de 11 años. La investigación, llevada a cabo por el Juzgado Nacional de Primera Instancia, revela que Fabbro habría abusado entre 2015 y este año de la niña, desde que ella tenía 9 años. Según la orden emitida por el juzgado, también se le atribuye haber abusado a la joven tocando distintas partes del cuerpo, someterla a practicar sexo oral y masturbación.
La menor, que sería ahijada de Fabbro, declaró ante una psicóloga en una cámara Gesell del Cuerpo Médico Forense a comienzos de septiembre último. Fabbro tiene otra causa similar abierta en Paraguay. En este caso la niña sería familiar de su pareja. “La joven cuenta a su familia lo que le ocurrió después de que su hermano se da cuenta que está chateando con Fabbro y todo quedó registrado en audios”, finalizó el jurista en palabras reproducidas por el diario La Nación.