El Bayern logró empatar ayer (1:1), ya en el tiempo de descuento, el partido disputado en el Olympiastadion berlinés gracias a un gol de Robert Lewandowski -al que Ancelotti había tenido inicialmente en el banquillo-, ya en el minuto 95.
Lo de mostrar el «dedo pestilente» ha generado en Alemania unas cuantas polémicas, sea en estadios de fútbol o en el ámbito político -como la que desencadenó el año pasado el vicecanciller y líder socialdemócrata Sigmar Gabriel, al hacer ese gesto a un neonazi.
El caso más conocido es el del exinternacional Stefan Effenberg, a quien mostrar el llamado «dedo pestilente» en dirección a la tribuna de público en el Mundial de 1994 le costó la expulsión fulminante y para siempre de la selección nacional.