El fútbol es un estado de ánimo. Tras un pésimo inicio y nudo de campaña, River Plate salvó la temporada. ¿La clave? Consagrarse campeón de la Supercopa Argentina ante su clásico rival, Boca Juniors. Desde ese momento nunca volvieron a perder un partido y cerraron con un saldo de 10 triunfos y dos empates al hilo. Lindo desenlace con Juan Fernando Quintero y Rafael Santos Borré como protagonistas.
El primero, tras ser figura el pasado viernes, fue titular. Se la ganó y no defraudó en el triunfo 2-0 frente a San Lorenzo en la última fecha de la Superliga que significó un tiquete a la Copa Sudamericana. Juanfer fue la figura del primer tiempo con cambios de ritmo y pases entre líneas. Sus compañeros no capitalizaron las opciones de peligro que generó. Siempre que la pelota pasó por sus pies, pasaron cosas interesantes en el ataque de la banda cruzada.
En la segunda parte se diluyó su rendimiento y salió sustituido a los 69 minutos por Rodrigo Mora. Junto al uruguayo entró Santos Borré por Nacho Scocco. Y el colombiano anotó el tanto del 2-0 definitivo al 83′. Dulce despedida para un delantero, que en los papeles era el cuarto delantero, pero que en la realidad fue un hombre que ganó protagonismo a final de temporada. Anotó seis goles en 23 partidos repartidos en menos de 1000 minutos, Gallardo le dio confianza a pesar de los grandes nombres que tenía en la plantilla.
Franco Armani cerró el torneo consagrado y con el cariño de toda la hinchada de River Plate. Se convirtió en figura y referente, credenciales que le dieron un cupo en la lista de 35 de Jorge Sampaoli para Rusia 2018. Este partido no fue la excepción: sacó dos pelotas clave y fue elegido figura del partido.
El último duelo de River Plate de la temporada será el próximo 23 de mayo ante Flamengo, un partido intrascendente para los argentinos, pues ya aseguraron su tiquete en la siguiente fase de la Copa Libertadores.