Tras 16 largos años de frustraciones por no poder clasificar a la máxima cita del fútbol mundial, la selección de Colombia se apresta para su gran reaparición en Brasil 2014. Y por eso no podría ser de otra manera su despedida. Así que esta tarde, a las 6, en el estadio El Campín de Bogotá, miles de aficionados acudirán a la cita para desearle la mejor de las suertes al combinado dirigido por José Néstor Pékerman.
Con transmisión en directo por el Gol Caracol, los convocados por el técnico argentino llegarán al estadio a realizar su última práctica en Colombia antes de viajar en la noche a Argentina, sitio escogido por el cuerpo técnico para finalizar la preparación rumbo al Mundial de Brasil, que comenzará el 12 de junio.
Uno a uno los jugadores serán presentados y ovacionados por los aficionados presentes, que además gozarán de un espectáculo musical a cargo de Fanny Lu y Carlos Vives (ver programación).
Así, el seleccionado nacional se despedirá del país para afrontar dos juegos amistosos antes del Mundial, en el estadio Nuevo Gasómetro, donde actúa como local San Lorenzo de Almagro. Los compromisos que disputará serán ante Senegal, el día 31 de mayo (4:00 p.m., hora colombiana) y frente a Jordania, el 6 de junio (6:00 p.m.).
El equipo nacional se concentrará en Cardales, el mismo lugar donde se preparó para jugar contra Argentina en la eliminatoria suramericana.
Antes del 2 de junio, es decir, previo al compromiso contra Jordania, el técnico Pékerman tendrá que oficializar ante la Fifa sus 23 jugadores convocados y el mismo 6 de junio se desplazará a Cotía, a su campamento base, el Centro de Formación de Atletas Presidente Laudo Natel, sede de los equipos juveniles del São Paulo Futebol Clube, un complejo de 220.000 metros cuadrados, inaugurado en 2005, que cuenta con ocho canchas con medidas oficiales, un estadio con capacidad para 1.500 personas que tiene drenaje e irrigación computarizada, ocho camerinos, un campo polideportivo, un gimnasio multifuerza, cuatro salas para reuniones, restaurante con 120 puestos, dos piscinas, dos lagos, consultorio médico, sala de prensa, amplias zonas verdes, estacionamientos y 74 miniapartamentos para alojar a cerca de 150 huéspedes.
Está a una hora en bus del aeropuerto de Guarulhos, desde donde la selección se desplazará para disputar los partidos de la primera fase. Para enfrentar a Grecia, el sábado 14 de junio, volará 55 minutos hasta Belo Horizonte, que está a 496 kilómetros de distancia. Cinco días después irá a Brasilia para vérselas con Costa de Marfil, tras dos horas de viaje, pues la capital administrativa de Brasil está a 851 kilómetros.
El desplazamiento más largo será antes del duelo contra Japón, el martes 24 de junio. Volará cuatro horas para llegar a Cuiabá, en el estado de Mato Grosso, a 1.328 kilómetros de Cotía.
En caso de avanzar a la segunda ronda como primero del Grupo C, Colombia tendría que ir después a Río de Janeiro, a una hora. Pero si pasa segundo debería trasladarse a Recife, 2.095 kilómetros al norte, a cinco horas de vuelo.
De acuerdo con el cronograma, la selección solamente pernoctará cuatro noches fuera de Cotía, una antes de cada partido, por exigencia de la organización, que pide llegar a la ciudad del compromiso un día antes.
Además de lo que en sí representa regresar después de 16 años a un Mundial, los jugadores van con las baterías recargadas, luego de que esta semana Pacific Rubiales, uno de los patrocinadores de la selección, anunciara que llevará a Brasil a 210 familiares de los futbolistas y del cuerpo técnico.
La mesa está servida y sólo resta por decir: ¡suerte, muchachos!