Aunque la FIFA nació en 1904, el fútbol solo empezó a tomar relevancia mundial en los Juegos Olímpicos de París 1924. En ese certamen Uruguay se quedó con la medalla de oro, así como en Ámsterdam 1928. Justamente en la capital holandesa el congreso del ente rector del balompié decidió que dicho país suramericano, en su calidad de bicampeón olímpico y porque cumplía 100 años de independencia, acogiera la primera edición de Copa del Mundo.
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A varias selecciones europeas no les llamó la atención realizar un viaje tan largo y apenas cuatro de ese continente disputaron el primer Mundial de fútbol. Se sumaron ocho latinoamericanas y un equipo representante de Estados Unidos. El primer partido se disputó el 13 de julio de 1930 en el estadio Pocitos, de Montevideo, a las 3:00 de la tarde (hora local). El francés Lucien Laurent anotó el primer gol a los 19 minutos. Su combinado vencería 4-1 a México.
En ese entonces la victoria daba dos puntos y Argentina clasificó a la siguiente fase como primera del Grupo 1, con seis unidades, tras sus sendos triunfos sobre Francia (2-1), México (6-3) y Chile (3-1). Los otros conjuntos que disputaron la primera Copa del Mundo fueron: Yugoslavia, Brasil y Bolivia (Grupo 2); Uruguay, Rumania y Perú (Grupo 3); y Estados Unidos, Paraguay y Bélgica (Grupo 4).
Los encuentros de las semifinales los protagonizaron, por un lado, Argentina y Estados Unidos; y, por el otro, Uruguay y Yugoslavia. Se repitió el abultado resultado de 6-1 en ambas contiendas: la Albiceleste venció al cuadro norteamericano y la anfitriona superó a Yugoslavia. Así llegó el 30 de julio de 1930. En el estadio Centenario de la capital uruguaya se definiría el primer campeón mundial.
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Argentina estaba acostumbrada a jugar con un tipo de pelota diferente con el que hacían magia los uruguayos. Por eso se decidió que el primer tiempo de la final se jugaría con el balón argentino y el segundo con el que tenía acostumbrados a los locales. Y aunque Uruguay abrió el marcador al minuto 12 con un tanto de Pablo Dorado, Argentina, dirigida por Juan Tramutola y Fransisco Olazar, lo dio vuelta y se fue al descanso con triunfo parcial de 2-1 tras las anotaciones de Carlos Peucelle y Guillermo Stabile, quien fue el goleador del torneo.
En la etapa complementaria los dirigidos por Alberto Suppici se sintieron más cómodos con su pelota y lo aprovecharon. Pedro Cea (57′), Victoriano Iriarte (68′) y Héctor Castro (89′) convirtieron para Uruguay, que ganó 4-2 y se convirtió en el primer campeón mundial. A las 4:30 de la tarde el país charrúa era una fiesta incontrolable. Continuaba su rica historia en el fútbol, esa que ampliaría aún más en el correr del tiempo.