Esta vez no hay excusas. Como hace mucho tiempo no ocurría, la selección colombiana llega al partido contra Ecuador llena de optimismo y motivación. Sus integrantes pregonan el buen ambiente y el cuerpo técnico destaca el excelente nivel de la mayoría de los jugadores. Medellín, además, le ha brindado al equipo todas las facilidades para su preparación y lo ha hecho sentir en casa.
Si no se gana, definitivamente es porque no hay con qué, pues en la lista de convocados están los mejores del país en la actualidad. Lamentablemente la pobre campaña del conjunto nacional en las 14 fechas anteriores lo dejó en una posición incómoda, pues para pelear uno de los cuatro cupos directos al Mundial o al menos el quinto, que jugará el repechaje ante el cuarto de la Concacaf, debe sumar al menos 10 de los 12 puntos que le quedan. De eso son conscientes los miembros de la delegación, convencidos de que mostrarán la casta y la jerarquía que les faltó, por ejemplo, en los partidos ante Uruguay y Paraguay, en Bogotá, o contra Venezuela, en Puerto Ordaz.
“Tenemos que ganar o ganar, no nos queda de otra. Pero no nos podemos desesperar, el partido dura 90 minutos y se complicará si nos ponemos muy ansiosos”, explicó el capitán Yepes.
El técnico Eduardo Lara y sus colaboradores hicieron énfasis toda la semana en la necesidad de cambiar rápidamente de actitud, es decir, de pasar de ataque a defensa apenas se pierda la pelota, para recuperarla de inmediato. “Balance”, fue la palabra que más se escuchó en las prácticas, lo que indica que los colombianos respetan y conocen perfectamente las virtudes de sus rivales.
Y es que entre colombianos y ecuatorianos no hay secretos. “Nos conocemos bien, porque tenemos escuelas similares. De hecho, los choques contra ellos siempre han resultado cerrados”, agregó Giovanni Hernández, uno de los más experimentados del conjunto, quien cedió su lugar a Giovanni Moreno, pero será la primera alternativa en el banco.
Ecuador también conoce bien a Colombia y sabe que a pesar del talento individual, hace rato no conforma un colectivo que haga respetar la casa. “Nuestra idea es ganar los tres puntos y asegurar en buena medida nuestra clasificación. Un empate también nos sirve y creo que lo tenemos al alcance”, dijo el técnico Sixto Vizuete.
Lara utilizará un módulo táctico con cuatro defensas, tres volantes de primera línea, un enganche y dos delanteros. Atrás tratará de que Luis Amaranto Perea apoye a los centrales Iván Córdoba y Mario Yepes, mientras que Pablo Armero será el encargado de dar la salida. En la mitad, aunque tendrá una línea de tres, en la práctica Fabián Vargas y Freddy Guarín harán el trabajo de cabezas de área, mientras que Camilo Zúñiga tendrá la misión de asociarse con Giovanni Moreno y apoyar a Falcao y Teófilo.
Ecuador apelará a su tradicional 4-4-2, con Cristian Benítez y Carlos Tenorio arriba, respaldados por Antonio Valencia. Los demás cumplirán, al menos de arranque, una labor defensiva y de manejo de la pelota, según lo que trabajó durante la semana.
El ambiente en Medellín es sensacional y recuerda los mejores tiempos en Barranquilla, cuando se paralizaba la ciudad. En los alrededores del estadio todo es fiesta. Tal vez el único lunar ha sido el mal estado del terreno.
Ya no hay excusas. Colombia debe ganar y punto, sin pensar en los resultados de los otros cuatro juegos de la fecha. Si no suma los tres puntos, confirmará su eliminación y la teoría de que hace muchos años tenemos buenos jugadores, pero no equipo.