En hechos confusos que aún las autoridades investigan, el árbitro internacional colombiano Óscar Julián Ruiz fue hospitalizado el viernes de emergencia en Villavicencio, luego de que un vecino a su residencia, ubicada en la Urbanización Cedritos de la capital llanera, lo encontrara semiinconsciente en el sofá de la sala.
“Llame a la Policía”, fue lo único que el metense le pudo decir a la persona que le auxilió, y de acuerdo con la primera evaluación médica que se le practicó en la Clínica Martha, el referí, que fue nombrado hace dos semanas como el tercer mejor silbato de la década por la Federación de Historia y Estadística (IFFHS), se encontraba bajo el efecto de alguna sustancia alucinógena que podría ser escopolamina.
Familiares del Cacharrito, quien a la par de su labor arbitral se desempeña como decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Cooperativa, señalaron que de su residencia extrajeron varios artículos de valor como un computador portátil, varios relojes, un teléfono Smart, además de otras pertenencias.
Y mientras continúan las investigaciones para dar con el paradero del autor material del presunto hurto, ya que según versiones de algunos testigos, Ruiz llegó acompañado por una persona en la noche del jueves, éste permanecerá en observación hasta este domingo, por lo que tuvo que ser reemplazado por la Comisión Nacional Arbitral que lo había asignado para un juego de la decimosexta jornada del Clausura.