Desde muy niña Jénnifer Padilla se hizo amiga de la velocidad, porque correr por las calles de Quibdó era su única distracción. Prefería eso a ponerse a pelear por un juguete con alguno de sus nueve hermanos.
Ya en el colegio, cuando tenía 14 años, se dio cuenta de que era más rápida que los demás. Ni siquiera los niños la alcanzaban en las competencias que se hacían en la cancha de La Normal o en el Aeroparque.
Defendiendo los colores del departamento de Chocó se coronó varias veces campeona nacional juvenil y sub-23, hasta que tuvo que dejar su tierra en busca de mejores oportunidades. En su región no tenía apoyo suficiente para cumplir su gran sueño: participar en unos Juegos Olímpicos.
Por eso se fue para Medellín, donde encontró las condiciones para desarrollar su enorme potencial deportivo y de paso estudiar programación de computadores. Aunque corría las pruebas de 100, 200 y 400 metros, se especializó en la carrera de la vuelta completa, en la que se consagró monarca panamericana el año pasado en Guadalajara, tras haber sido subcampeona bolivariana y suramericana.
Cumplió 22 años el pasado 1º de enero y su gran objetivo es llegar a la final en Londres, en “donde hay que bajar de 50 segundos para estar en la final”, según calcula.
Siempre sonriente y optimista, esta bella morena, de 1,85 metros de estatura y 62 kilogramos de peso, se ha ganado a pulso un lugar en la historia del atletismo nacional porque es “disciplinada, perseverante y luchadora”.
También es agradecida, porque admite que sin el apoyo que ha recibido en Antioquia, no habría podido llegar tan lejos.
“Antes de los Olímpicos voy a hacer cuatro o cinco competencias en las que espero mejorar mi marca (51:53)”, dice la chocoana, que el fin de semana pasado participó en el Utech Track & Field Classic de Kingston, Jamaica.
“Hemos ido cumpliendo todo lo que exige el entrenador. Estoy dando todo de mí para llegar a Londres en las mejores condiciones. Sueño con una medalla, como todo el mundo, pero sé que es una prueba muy complicada, en la que las principales rivales serán las jamaiquinas y algunas africanas” concluye Jénnifer, la reina del óvalo, quien en los Olímpicos espera sorprender.