Los años se suceden, pero la dinastía Verón permanece vigente en Estudiantes de La Plata. Juan Ramón fue la piedra basal. Campeón en color sepia durante la década del setenta, dejó su huella en Júnior y Cúcuta al borde de los ochenta. Juan Sebastián siguió su mandato. Este equipo, entonces, debe agradecer en el nombre del padre y del hijo, más allá del Espíritu Santo. Protagonista de cinco finales en los últimos cuatro años, sabe perfectamente lo que significa jugar la Copa Santander Libertadores. La Bruja grande lo hizo tres veces, en 1968, 1969 y 1970. La Bruja chica lo logró en 2009 ante Cruzeiro en Belo Horizonte, el mismo rival brasileño que le dio la mayor paliza de su historia a nivel internacional hace apenas una semana, en esta renovada edición del certamen continental.
Por eso, esta tarde buscará la revancha ante Deportes Tolima. Será en el estadio Único de La Plata, a 60 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. El escenario, a fin de cuentas, que albergará a la selección albiceste en la Copa América, que se disputará a partir de julio en este país. Y Verón, que no formó parte de la alineación que le ganó a Quilmes por el torneo Clausura, volverá a la titularidad. Con sed de venganza. Con la mente puesta en conseguir el primer triunfo y motorizar las ilusiones de alzar el trofeo más codiciado en este rincón del mundo.
Habla Verón en el Country Club de City Bell y deja claro que será fundamental este partido. “Tenemos que dejar atrás la imagen del partido con Cruzeiro. Lo bueno que tiene el fútbol es que la revancha puede ser inmediata”, sueltan sus labios, encerrados por el candado de una barba que ya es su marca registrada, tanto como su cabeza rapada.
¿Le encontraron una explicación a la goleada que recibieron en Brasil?
Fue uno de esos partidos a los que no se les encuentra la vuelta. Nos hicieron un gol muy rápido y nos desesperamos, algo que habitualmente no nos pasa. Tuvimos que salir a remontar el partido, nos soltamos y todos saben que, con espacios, los brasileños son mortales. Cometimos muchos errores y eso nos terminó costando la derrota. Lo pagamos caro. Un 5 a 0 es difícil de digerir. Pero bueno, ya está. Ahora hay que pensar en Tolima.
¿Preocupa mucho que se hayan cometido tantos errores?
Lógicamente. Pero, como siempre digo, nuestros comienzos en las Copas siempre fueron con derrotas. Nos pasó en la Sudamericana y en la Libertadores y después llegamos a la final. Por eso hay que tomar las cosas con calma. Sabemos que no podemos regalar nada ni perder más puntos. Especialmente ahora, que nos toca jugar en nuestra cancha.
¿Cuáles de esas fallas no hay que repetir en esta instancia?
Lo principal es que no tenemos que desesperarnos. En el campeonato local, muchas veces nos encontramos en desventaja y terminamos levantando los partidos. Con Cruzeiro, eso no pasó. Somos conscientes de que tenemos que mejorar para ilusionarnos con la Copa.
¿Qué sabe de Tolima?
Que es un equipo difícil. Algo habrá hecho para entrar a la Copa, ¿no? Lo demostró en la Copa Sudamericana. No le hizo un partido fácil a Independiente cuando vinieron a jugar a la Argentina.
La renuncia de Sabella
Verón es un referente de Estudiantes, un líder dentro y fuera de la cancha. Y a él fue a uno de los jugadores que más sacudió la renuncia de Alejandro Sabella, el entrenador que condujo al equipo a la conquista de la Copa Santander Libertadores hace un año y medio y a jugar la final del Mundial de Clubes en Emiratos Árabes ante el Barcelona de Lionel Messi, Xavi e Iniesta, nada menos.
¿Esperaban la renuncia intempestiva de Sabella?
Después de haber compartido tantas cosas, creo que este no era momento de irse. Faltaban diez días para el comienzo del campeonato. Como plantel merecíamos terminar de otra manera, tener otro final. No nos dejó conforme lo que nos explicó, pero es una decisión que tomó él y hay que respetarla.
¿Por qué les dolió tanto?
Nos dejó mal y nos dio bronca que se haya ido así. Se fue un técnico importante, con el que llegamos a muchas finales. Y creo que tenía que seguir por respeto a lo que pregonaba y al grupo, que siempre le respondió, en todo momento. Buscamos que reconsiderara su decisión, pero no hubo caso.
¿Esta situación pudo haber influido en la derrota en la Copa?
Esto fue sorpresivo, pero este grupo es fuerte y supo sobreponerse a momentos duros. Pero no hay que poner excusas. Lo de Cruzeiro fue un partido, ya está. En el campeonato jugamos de otra manera y ganamos los dos primeros partidos. Por eso hay que seguir de la misma forma.
Berizzo, el relevo
Eduardo Berizzo tomó la conducción del plantel. Con la única experiencia de haber sido ayudante de Marcelo Bielsa en Chile, ex compañero de la Bruja en la selección, el ex defensor albiceleste fue recibido con alegría por el ídolo platense: “Es una felicidad que haya llegado, porque lo conozco bien de haber compartido momentos como jugador. Después, cada uno siguió su camino en el fútbol. Pero tuvo un buen maestro”.
¿Cómo hace para estar vigente a pesar del paso del tiempo?
Ahora, pienso más que antes. Cuando el cuerpo me aguantaba, me quería llevar todo por delante. Me cambió el físico, lógicamente, pero no la forma de juego. Es la misma que cuando era chico, aunque tengo otro panorama del partido.
¿Se siente un jugador más completo?
No puedo establecer si soy más completo. Sí puedo decir que, en lo que a la posición respecta, tengo la cancha de frente. Creo que hice evolucionar el futbolista que soy.
¿La edad no la siente?
No la siento, aunque, soy sincero, me gustaría tener unos años menos de los que tengo ahora (35) En el aspecto físico estoy bien, no me pesa el entrenamiento.
¿Y hasta cuándo va a jugar?
Hasta que me dé el cuerpo. Ojalá pueda levantar otra Copa con Estudiantes. Sería algo espectacular.