El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

La casa millonaria de E.U.

La Universidad Normal de Pekín es el sitio elegido por la delegación de Estados Unidos para albergar a sus deportistas con los que espera vencer a China en estos Juegos Olímpicos.

08 de agosto de 2008 - 05:14 p. m.
PUBLICIDAD

El campus está acordonado y adecuado con un estilo muy norteamericano para los casi 400 deportistas, de 22 disciplinas,  quienes gozan de todas las comodidades para su participación en las justas, inauguradas ayer. Para ese fin invirtió cerca de tres millones de dólares.

Se trata de una opulenta residencia, Centro de Alto Rendimiento y fortín de alta seguridad. “Es increíblemente genial”, dice Samantha Peszek, integrante del equipo de gimnasia y campeona mundial en 2007. “Estamos todas en un pequeño edificio. Eso nos permite estar unidas, además, nos consiguieron un montón de objetos decorativos con motivos de los Estados Unidos. Y así nos sentimos en casa”.

Estados Unidos se protege de China en Pekín. En el área, que tiene unos veinte metros de acera desde un McDonalds a la Universidad, hay 11 voluntarios de seguridad, del ejército y la policía, aunque todos desarmados. “Esto es por los Juegos”, dice uno de los guardias. “Venimos aquí a las seis de la mañana, trabajamos siete horas y nos relevan”.

Luego de superar los controles, se esconde un día cualquiera en Estados Unidos. Los deportistas viven en la Villa y se trasladan en autobús, mientras que sus técnicos y compañeros de entrenamientos se reparten entre las 29 habitaciones de un edificio de profesores y otras tantas de un apartahotel. Disponen de dos pistas de atletismo, de un campo de hierba y de otro sintético. Tienen fosos de salto. Además, el gimnasio Qiujiduan.

Sólo falla un detalle: algunos baños, para dolor de las rodillas acuclilladas de los deportistas, no son occidentales. “Las habitaciones son grandes: somos cuatro por cuarto”, dice un miembro del equipo técnico de lucha. “La comida es ciento por ciento estadounidense: arroz, vegetales, mucha carne de ternera y nada frío. No hay nada chino. Es demasiado pesado y grasiento… aquí sólo hay comida sana”. La prensa también va marcada. Los periodistas deben pedir un pase especial un día antes de la visita.

China, como un buen amigo, se lo ha permitido todo a Estados Unidos. Hasta una casa millonaria a 15 minutos de la Villa Olímpica.

Ver todas las noticias