Patriotas acaricia el ascenso, luego de 17 años de intentos fallidos en el torneo de la B. No es favorito y tampoco fue amplio dominador en la victoria 1-0 en el primer juego de la gran final contra Pasto. Pero al frente del conjunto boyacense está un técnico sagaz y recursivo, que maneja a su antojo los cambios de estrategia y es capaz de hacer mucho con poco. Miguel Augusto El Nano Prince, el eterno capitán de Millos en los años 80, el zaguero central de la selección de Colombia dirigida por Carlos Salvador Bilardo en la misma época, ahora está a 90 minutos de salir campeón.
“Se ganó un partido muy duro. Pasto tuvo varias opciones, pero no concretaron, dominaron el balón casi todo el tiempo. Nosotros regalamos mucho el costado derecho, realizamos muy mal los doblajes. Pero cambiamos de esquemas nos fuimos encima y metimos una de tres jugadas que creamos. Hemos ganado 90 de 180 minutos”, analizó el estratega nortesantandereano.
El Nano ya prepara la vuelta este domingo a las 3:30 en el estadio Libertad de Pasto. “Hemos sido un equipo muy limitado en la parte técnica, estamos trabajando para ver si podemos tener más de 30 toques en un juego, pero se nos dificulta. En Pasto será muy difícil. Trataremos de luchar contra el cansancio de algunos jugadores para ascender”, acotó el técnico.
Patriotas se coronó campeón del primer semestre, tras derrotar en penaltis al Cortuluá, por lo que se ganó el derecho a disputar la gran final contra el Pasto, campeón del segundo semestre. El perdedor entre ambos tendrá una segunda oportunidad contra América de Cali en el juego por la promoción.
“Me da lástima lo que está pasando con ese club. Yo sólo pienso en pasar directamente, en derrotar al Pasto y no enfrentar al América”, dice.
Miguel Augusto Prince nació el 30 de julio de 1957 en Ocaña, Norte de Santander. Se inició en pequeños equipos de su tierra natal, como Nacional y Motilones. El uruguayo Víctor Pignarelli, técnico en 1987 de Atlético Bucaramanga, fue quien lo descubrió durante un torneo infantil disputado en 1974 en tierras santandereanas. Y un año después, Prince debutó con el equipo canario. Así empezó la historia en el fútbol del espigado zaguero (mide 1,88m), que siempre lució el 6 en su espalda en los 17 años que jugó.
En 1980 El Nano llegó a Millonarios, donde una fuerte lesión de ligamentos por poco acaba con su carrera deportiva. Con tesón y pundonor se ganó un puesto en la titular y en 1987, como capitán, se consagró campeón. Además, disputó 357 partidos con el cuadro embajador.
Actuó en el Suramericano Juvenil de 1977 de Venezuela, en el que también actuó Didí Valderrama. Luego en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Medellín. En ambas ocasiones bajo la orientación técnica del balcánico Blagoje Vidinic.
En 1981 fue convocado por el argentino Carlos Salvador Bilardo para integrar el equipo de Colombia a las eliminatorias mundialistas frente a Perú y Uruguay. El conjunto nacional se quedaría por fuera de España 82.
Después de un breve paso por el América, se retiró de las canchas para dirigir a Millonarios en 1992 y 1993, antes de ir a capacitarse a Europa. Regresó para ser asistente técnico de Vladimir Popovic en la temporada 1995-96 y un año después, como estratega principal, logró el subtítulo con Millonarios.
En 1997 llegó a Unión Magdalena y después dirigió en la segunda división del fútbol mexicano, luego al Deportivo Pasto y al Deportes Tolima, equipo que lo pretende tras la salida del estratega Hernán Torres, quien fuera su preparador de arqueros cuando volvió al banquillo azul en 2006.
De aquel central quedan su bigote y el carácter para luchar contra las adversidades. Pasto ha sido el mejor del año en la B, tras llegar a la histórica suma de 87 unidades, 20 más que Rionegro y 26 más que Patriotas. Pero el club boyacense, que ya pegó en el primer duelo, tiene a El Nano.