En una visita guiada organizada por el COI (Comité Olímpico Internacional) la prensa pudo corroborar que todo es nuevo y funcional. La Villa en sí es una urbanización de bloques de pisos, normalmente de seis alturas, que están estrenando los deportistas y que se les ha acondicionado ligeramente. Los pisos son, mayoritariamente, de dos habitaciones, y el salón y la cocina se han acondicionado para convertirlos en dormitorios.
Después de los Juegos y tras unos ligeros retoques, todos los pisos serán entregados a sus dueños, ya que todos los pisos están vendidos.
Por cierto, los Juegos han hecho que esta urbanización que es la Villa Olímpica se convierta, a partir de septiembre, en uno de los barrios más caros y exclusivos de Pekín. Los pisos se vendieron a razón de entre 20.000 y 30.000 yuanes por metro cuadrado (2.000-3.000 euros), lo que significa que un piso de 60 metros costó alrededor de 130.000 euros.
La policlínica es otro de los edificios esenciales. Tiene tres plantas y la tercera está dedicada a los controles antidopaje. En la primera planta está la zona de primeros auxilios, emergencias y distintas consultas.
Ginecología, oftalmología, estomatología, todas las especialidades están cubiertas. De hecho muchos atletas, técnicos y personal federativo de países del llamado tercer mundo aprovechan los Juegos para tratarse viejas lesiones, porque en sus países de origen no hay medios para sufragar el tratamiento. El COI da la oportunidad a los menos favorecidos.