Hace muchos años las finales de conferencia de la liga de baloncesto de los Estados Unidos, NBA, no estaban tan parejas. Por eso nadie se atreve a pronosticar qué equipos ganarán las series entre los Celtics de Boston y los Pistons de Detroit en el Este, y los Lakers de Los Ángeles y los Spurs de San Antonio en el Oeste.
Lo que sí es una realidad es que ese torneo genera cada vez mayor interés en el resto del mundo. Los derechos de transmisión de los partidos de esas dos llaves fueron vendidos a 134 países, cifra récord en la historia.
Y eso que los dirigentes de la liga estiman que la gran final, a la que pasarán los quintetos que ganen cuatro de siete enfrentamientos, será vista en directo al menos en 180 naciones.
Pero aparte de esos impresionantes datos estadísticos, la definición del campeón está más emocionante que nunca. Aunque los Celtics de Boston, la franquicia más ganadora en la historia con 16 títulos, lograron la mejor marca de la fase regular, con 66 partidos ganados y apenas 16 perdidos, en la postemporada no han podido demostrar su poderío y tienen un discreto balance de nueve victorias y siete derrotas.
En las dos rondas anteriores superaron con mucha dificultad a Hawks de Atlanta y a los Cavaliers de Cleveland, pero no lograron ningún triunfo fuera de su casa. Para completar, el jueves pasado perdieron como locales contra Detroit, por lo que la serie está igualada 1-1.
“La clave está en controlar un poco sus mejores jugadores, a Kevin Garnett, Paul Pierce y Ray Allen”, dijo el entrenador de los Pistons, Flip Saunders, convencido de que su equipo hará valer su localía en los dos partidos que siguen, hoy, desde las 7:30 p.m., hora colombiana, y el próximo lunes en ese mismo horario.
En la otra llave, los campeones defensores, los Spurs de San Antonio, le apuestan al trabajo colectivo como el arma que los ha llevado a conseguir cuatro títulos en los últimos nueve años. Los Lakers, en cambio, fundamentan su ofensiva en el sensacional Kobe Bryant, jugador más valioso de la liga, ahora apoyado por el español Pau Gasol, Lamar Odom, Derek Fisher, Vladimir Radmanovic y Sasha Vijacic.
Este duelo, sin embargo, tiene un ingrediente adicional, la lucha entre dos de los mejores estrategas de la historia, quienes desde el banquillo podrían definir los partidos. En un lado, Phil Jackson, quien tiene nueve anillos de campeón (tres de ellos con los Lakers) y el mayor número de partidos ganados en la postemporada. En el otro, Gregg Popovich, el encargado de poner a los Spurs en la élite del baloncesto.
“Los dos equipos son bastante equilibrados y la serie podría definirse simplemente por la manera en que ellos muevan sus fichas”, dijo el legendario Charles Barkley, quien comenta la serie para una cadena internacional.
La NBA entró en su parte definitiva con cuatro grandes protagonistas. El deporte de los gigantes está a punto de coronar un nuevo rey, pero los cuatro aspirantes a la corona tienen armas y ánimo para pelearla hasta el final.
Sin embargo, los nostálgicos del deporte de la cesta quieren que los Celtics consigan el título y reivindiquen de una vez por todas la bandera verde y blanca que dominó la liga los 50 y los 60, pero que no se ondea desde 1986, cuando ganaron su último campeonato.