Reinaldo Rueda nunca pierde la calma. Él es un hombre tranquilo de palabra. Siempre se toma su tiempo antes de hablar. Esa sensatez y ese talento desde el banco hicieron que la Federación Ecuatoriana de Fútbol pusiera los ojos sobre él y le encargara el timón de su selección para clasificar al Mundial de Brasil 2014. El vallecaucano, de 53 años, emprendió desde hace seis meses esta responsabilidad y para poner su equipo a punto, primero para la Copa América de Argentina y luego en las eliminatorias, afronta una serie de partidos amistosos, dentro de los cuales está Colombia, este sábado en Madrid. ¿Qué podemos esperar del partido? Va a ser un juego intenso por todo lo que significa enfrentar a Colombia, una selección estructurada, rigurosa, ordenada, fantásticamente equilibrada. Nos va a servir mucho por el grado de exigencia. ¿Cómo evalúa el proceso de Colombia desde la distancia y con el reposo de los años? Siento una inmensa gratitud. Y la satisfacción de que muchos de los jóvenes que hoy integran la selección compartieron con nosotros en su proceso de formación. Siento una admiración y respeto muy grandes por ellos y deseo que podamos brindar un buen juego el sábado para las dos aficiones. Los jóvenes de esta selección pasaron por sus manos. Si se piensa bien, ¿podría decirse que usted se hizo un haraquiri, no? Eso ratifica que en el momento de ser seleccionados, a los 14 ó 15 años, ya tenían un perfil y no nos equivocamos. Recuerdo a David Ospina, que en 2002 integró la Sub 15 e hizo su primer juego internacional en México. Verlo ahora consolidado en la absoluta me produce satisfacción. Así como saber que todo ese proceso que iniciamos desde 1999 hoy es un gran patrimonio para el futuro inmediato del fútbol colombiano. De todos, ¿cuál ha crecido más? Colombia es un combinado con un colectivo ideal en todas sus líneas, desde David Ospina, pasando por Adrián Ramos o Falcao; en la defensa con hombres experimentados como Mario Alberto o Amaranto, el mismo Cristian Zapata o Armero. Colombia tiene una generación de mucho futuro. No hace tanto era el ‘Bolillo’ quien se sentaba de aquel lado y usted de éste… En 2004 nos cruzamos cuando yo asumí la selección nacional y me tocó enfrentarlo en Quito. Son las cosas de la profesión y el destino. Dios y el fútbol me dieron la posibilidad de estar ahora con Ecuador y Hernán Darío vuelve a Colombia, y ambos estamos poniendo lo mejor que tenemos, haciendo el camino, transitándolo con nuestra experiencia. Espero que ambos podamos estar en Brasil 2014. La fórmula de técnicos colombianos en Ecuador ha dado resultados… Indudablemente. El trabajo que hicieron Francisco Maturana, Hernán Darío y Luis Fernando nos ha abierto la posibilidad de continuar con ese gran reto y responsabilidad. ¿De su paso mundialista con Honduras qué errores quiere corregir? Con Honduras tuve muchos momentos de gran aprendizaje. Toda la fase clasificatoria, el mundial, lo que nos pasó. Justo en estos días estuve repasando el informe de la Fifa sobre Honduras y la verdad es que aprende uno en todos los órdenes, tanto en la parte estratégica como social y organizacional del grupo. Este tipo de experiencias te maduran y te mejoran. ¿Cree que con Ecuador podría repetirse lo que le ocurrió a la Colombia estelar de los años 90: que después de una generación de lujo no supo componer el camino y no ha regresado a un mundial? Quizá pueda ser un símil. El fútbol de todas formas es generacional y así como se dio esa generación dorada en Colombia, también se dio en Ecuador un grupo histórico que clasificó a dos mundiales. A veces quizá no se termina de salir de esa sombra y quizá hay algunas fallas en la planeación. Esas sombras de triunfo a veces cuestan. A nosotros ya nos costaron 12 años. Son pocas las culturas que tienen ese relevo generacional sin traumatismos. Ecuador sufrió un traspié en la pasada clasificación. Pero sólo podrá darse un veredicto como el que usted anticipa si se demora 12 años o más en regresar a un mundial. ¿Cómo hacer para que esos tiempos dorados, en vez de restar, sumen? Lo único que nos sirve es la clasificación a Brasil 2014. Mire qué curioso. Aun con todo lo que hicimos nosotros, que estuvimos en los mundiales de 2003, de 2005, en el sub 17 de Finlandia, aún así, a Colombia le ha costado. Y Ecuador, en cambio, en los últimos 10 años no estuvo en ningún mundial juvenil, pero sí fue a dos mundiales. Ahí están los vacíos generacionales. ¿Cómo ve a Falcao en el Oporto? Lo de él ha sido excelente. Siempre valoré su talento y capacidad. Ahora tiene una racha bonita. A distancia me alegro por sus triunfos, porque a él y a todos ellos los conocí desde muy niños. Uno sabe lo que han caminado, sufrido y sacrificado para llegar a donde están. Habla con nostalgia casi paternal. ¿Los siente así, como sus hijos? Bueno, es un decir. Uno estuvo por esas cosas de la vida compartiendo mucho con ellos. Me acuerdo de Falcao en el suramericano sub 17 en Arequipa, allá no fue un gran suceso, pero empezó su proceso de selecciones nacionales. Después cuando quisimos traerlo a la sub 20 yo pasé a dirigir la selección absoluta. Tanto él como Hugo Rodallega o Abel Aguilar se fueron labrando su destino. Ahora Guarín es figura del Oporto. Con mucha alegría lo sigo, es una gran figura. Sin duda estamos ante una generación dorada. Ojalá firme su sello con la clasificación al mundial. Desde hace más de una década decimos lo mismo de las generaciones que integran la selección y hemos fracasado… Esta es una generación ganadora, una generación que ha pasado por distintos mundiales desde que estaban en proceso de formación. Eso es muy positivo. La mayoría ha estado en competiciones mundiales sub 20 y constituye un buen soporte para lo que se le viene a Colombia ahora. Ojalá que se pueda consolidar este grupo. Muchos creen que estos amistosos no sirven para nada. ¿Compra usted la misma crítica? Esta dinámica es difícil. El tiempo es el factor adverso de nuestra responsabilidad, pero en eso estamos todos los seleccionadores. ¿Será esta nueva etapa la del ‘Bolillo’? Él es un maestro. Cinco mundiales no los vive cualquiera. Tiene ese récord y una trayectoria envidiable. Un hombre que tiene toda la capacidad de clasificar a Colombia. En realidad, siempre que clasifiquemos los dos no hay problema. Reinaldo Rueda en frases ‘‘‘Bolillo’ Gómez es un maestro. Cinco mundiales no los vive cualquier técnico. Tiene ese récord y una trayectoria envidiable”. ‘‘Con Honduras tuve muchos momentos de gran aprendizaje. Toda la fase clasificatoria, el mundial, lo que nos pasó”.