El argentino Juan Martín del Potro declaró el miércoles, tras ganarle al estadounidense James Blake en la segunda ronda del Abierto de Australia en cinco sets (6-4, 6-7 (3) , 5-7, 6-3 y 10-8), que quizá lo justo hubiera sido un empate. “Todos los partidos te pueden marcar y éste fue bueno, muy exigente, y tal vez hubiera sido justo empatar, porque Blake jugó bien, pero la diferencia se dio al final cuando estuve más concentrado que él y cuando arriesgué más, por ejemplo, con los dos reveses paralelos al final”, dijo el actual campeón del US Open.
Del Potro agregó que “esta fue una de las segundas rondas más difíciles que había, porque su ranking es un poco mentiroso, ya que siempre estuvo entre los diez primeros. Fue muy bonito, sobre todo para la gente, y terminé ganando que fue lo mejor, porque no me hubiera gustado irme con ese sabor amargo”.
Ambos jugadores acabaron el partido abrazados. Del Potro señaló al respecto que “es una gran persona” y que tiene una muy buena relación con él. “Después de semejante partido era muy justo el abrazo”, apuntó.
Sobre su próximo rival, el alemán Florian Mayer, dijo de él que “tiene un juego muy variado y es peligroso, venció a Troicki, por lo que debe estar con mucha confianza”.
En otros juegos del día, para destacar los sendos triunfos de las tenistas belgas Kim Clijsters sobre la veterana tailandesa Tamarine Tanasugarn por 6-3 y 6-3, y de Justine Henin ante la rusa Elena Dementieva, también en dos sets con parciales de 7-5 y 7-6.
En hombres, el número dos del escalafón mundial, el español Rafael Nadal, venció al eslovaco Lukas Lazko por 6-2, 6-2 y 6-2, mientras que el estadounidense Andy Roddick hizo lo propio sobre el brasileño Thomaz Bellucci por 6-3, 6-4 y 6-4.