El lunes pasado, Elano tuvo que soplar las 29 velas, lejos de los suyos, en Iracemápolis, al otro lado del Atlántico, pero su verdadero regalo le llegó al día siguiente, cuando frente a los norcoreanos pudo gritar por primera vez en una Copa del Mundo.
Festejo completo para el volante del Galatasaray, que no es el único a quien el cumpleaños encuentra en Sudáfrica. Por ejemplo, desde este viernes, Fabio Capello tendrá 64 calendarios a cuestas y lo único claro que tiene el seleccionador de Inglaterra es que espera que no le pesen tanto como el debut a sus dirigidos frente a la selección de Estados Unidos.
De aquel 1-1 en Rustenburgo el estratega italiano extrajo conclusiones, la mayoría reservadas para la intimidad del plantel, en el Royal Bafokeng Sports Campus, el búnker británico, que se ha blindado ante las múltiples críticas de la prensa por ese estreno que dejó más dudas que ilusiones propiamente.
Capello protegió a su equipo, empezando por el arquero Robert Green, que se vio comprometido en el empate estadounidense y a quien ratificó en la titular para enfrentar esta tarde a Argelia, en el Punto Verde de Ciudad del Cabo (1:30 p.m., Gol Caracol).
Eso sí, el Mister, con el carácter que siempre lo ha distinguido, salió al frente a responderles a algunos que han lanzado dardos, en especial a Franz Beckenbauer, ex seleccionador alemán que acusó a los ingleses de haber vuelto al viejo estilo del ‘kick and rush’: pelotazo, en pocas palabras. (ver recuadro).
Respuesta a las críticas
“Me sorprendieron demasiado esas declaraciones, en especial porque, cuando uno se refiere a un equipo, debe hacerlo con respeto. Es muy fácil hablar cuando se está en la tribuna, pero en el campo es distinto”, fue el mensaje para El Kaiser.
Capello explicó, además, que sus jugadores “no pudieron desarrollar el estilo que pretendían, porque la presión fue muy fuerte”, y argumentó que “en el segundo tiempo se jugó bien, sin pelotazos, con posesión de balón, y dispusimos de tres opciones claras para haber ganado”.
De ahí que la definición haya sido su obsesión en los trabajos de la semana, y, para la segunda salida, el entrenador sólo presentará una novedad en nómina: el estreno de Gareth Barry, quien ya superó la lesión de tobillo que lo tuvo incapacitado desde mayo y que por poco lo ausenta del Mundial.
Con el mediocampista del Manchester City Fabio Capello espera mejor control de balón y mayor presencia en el juego aéreo, tanto defensiva como ofensivamente. Todo sea por mejorar, y a Inglaterra siempre se le pedirá más.
Así mismo, en su primera experiencia como seleccionador, la exigencia es máxima, pero el italiano está acostumbrado a ella, porque a nivel de clubes ha estado en banquillos en los que sólo sirve ser primero. Esta tarde podría serlo del grupo C, razón para festejar, y más con cumpleaños de por medio.