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Los Guerreros de Bogotá dan la pelea

El martes pasado terminó la primera fase de la Copa Invitacional de Baloncesto, en la que la gran revelación fue el quinteto bogotano.

02 de noviembre de 2011 - 05:00 p. m.
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El martes pasado terminó la primera fase de la Copa Invitacional de Baloncesto, en la que la gran revelación fue el quinteto de Guerreros de Bogotá, un club que se formó hace algunos años con la idea de fomentar entre los jóvenes la práctica del deporte de la pelota naranja y que ahora, ante la ausencia de Piratas, es el representante de la capital del país en el torneo profesional.

“Logramos conformar una nómina muy equilibrada, con buenos jugadores extranjeros y una base de basquetbolistas bogotanos; conseguimos un patrocinio importante de la Fundación Pacific Rubiales y nos embarcamos en esta aventura. Por lo visto hasta ahora, creo que tenemos con qué dar la pelea”, explica el técnico y presidente del club, Yesid Rivero.

El estratega destaca a los Búkaros de Bucaramanga y al Orgullo Paisa de Medellín como los quintetos que más lo han impresionado, pero advierte que “San Andrés es muy fuerte en su casa y Patriotas de Tunja es un rival muy complicado”.

Este viernes arrancan los playoffs, con los duelos Cúcuta Norte-Búkaros, Patriotas-Orgullo Paisa y San Andrés-Guerreros. Los clubes que primero ganen tres juegos y el mejor de los perdedores pasarán a la siguiente ronda. “Ha faltado promoción, pero aún así la gente nos ha acompañado y se ha encariñado con el equipo, que es muy dinámico y trata de hacer valer la altura presionando mucho y trabajando bien la defensa”, asegura Rivero, ilusionado con llegar a la final.

Sin embargo, el objetivo del club es a largo plazo. “Tenemos 85 niños y jóvenes en nuestra escuela. El reclutamiento inicial lo hicimos en el Gimnasio Los Pinos y el Colegio Anglo Colombiano, pero ya tenemos jugadores de todos los estratos, porque esa es parte de la función social que cumplimos”.

Muchos de los padres de familia que apoyan el proceso no lo hacen pensando en que sus hijos vayan a ser basquetbolistas profesionales, sino en que se formen integralmente y adquieran disciplina, valores y hábitos de trabajo en equipo.

“Los pequeños ven de cerca a los jugadores profesionales y se motivan, sueñan con emularlos, así que tampoco les podemos cerrar ese camino, porque algunos de ellos llegarán al primer equipo en poco tiempo”, concluye orgulloso el entrenador de Guerreros, un club organizado y serio que seguirá dando de qué hablar.

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