No pudo levantar 128 kilogramos en los tres intentos que tuvo y quedó eliminado ayer en la división de 62 kilos del levantamiento de pesas de los Juegos Olímpicos.
Figueroa, quinto en Atenas 2004 y cuarto en el mundial de 2007, llegó a la justa arrastrando una lesión en la mano derecha que aparentemente no lo dejó competir a su usual nivel. En sus tres intentos perdió el agarre con esa mano. En su primera ocasión, la barra se le resbaló en dos ocasiones y en la segunda, en tres.
Luego de pasar un momento tras bastidores, su entrenador le colocó un vendaje en el pulgar de la mano derecha, pero el resultado fue el mismo. Dos intentos fallidos en los que perdía el control de la barra. Cuando el reloj para concluir su intento marcó 30 segundos, Figueroa soltó un grito para motivarse, la gente lo ovacionó, pero la barra no se logró despegar del suelo. El colombiano salió del escenario con sus ilusiones rotas y en el camino al vestidor se dejó caer al suelo y comenzó a llorar.