El año 2013 estuvo lleno de grandes logros deportivos para nuestro país. El atletismo, el ciclismo y el fútbol se llevaron toda la atención. Sin embargo, el tenis, tan criticado por muchos en el último tiempo, también fue protagonista.
Colombia terminó el año con tres jugadores dentro de los 100 mejores del mundo (Santiago Giraldo, 69; Alejandro González, 91, y Alejandro Falla, 99), algo que no se había presentado en toda nuestra historia. Además, y gracias a la empresa privada, retornó al país el ATP 250 de Bogotá, en donde Falla llegó a la gran final.
Precisamente este vallecaucano de 30 años, que es el colombiano con más Grand Slams jugados en la historia (27 en total), habló con El Espectador desde Estados Unidos sobre la temporada 2013 y la que comienza a partir de la próxima semana con el Challenger de Caledonia.
¿Qué balance hace de la temporada 2013?
Fue un año bastante irregular, debido a las tres lesiones que tuve. A pesar de eso salvé la temporada porque quedé entre los 100 mejores del mundo. Ese era el objetivo al final del año, cuando ya veía difícil terminar en un buen ranquin; entonces hice las cuentas. Jugué 26 de los 28 torneos y la mitad estuve al 100% y la otra parte con lesiones. Por eso no pude tener mi mejor desempeño.
¿Le preocupó su descenso en el escalafón mundial?
En algún momento estuve preocupado; además, porque al final de año dependía de mí tener buenos resultados para poder acabar entre los 100 mejores del mundo. Y el objetivo era, sobre todo, poder entrar al cuadro principal del abierto de Australia, lo cual conseguí, pero en la última semana, en el Challenger de Bogotá.
Se viene un año más en el circuito mundial. ¿Cómo está para afrontarlo?
Muy bien. Tuve un buen descanso durante 20 días. Estamos en Florida, Estados Unidos, entrenando la parte física con el preparador físico de acá. Llevamos un mes trabajando y me encuentro en plena forma. La pretemporada duró tres semanas. Hemos trabajado muy bien cada detalle. Ahora que estoy con Miguel Tobón, me he sentido bien y estoy muy motivado.
Miguel Tobón fue un referente del tenis colombiano. ¿Qué es lo que más va a aprovechar de él?
Con Miguel llegamos a un acuerdo para trabajar en 2014. Somos muy amigos, nos conocemos desde hace un tiempo, trabajamos juntos desde 2004 por un par de años, y el objetivo es tratar de mejorar en la parte mental y en mi juego, cosas en las que él me pueda ayudar. Vamos a tratar de mejorar el escalafón como sea; tenemos muchas expectativas. Creo que es un aire nuevo para mí y eso me va ayudar mucho. Sobre todo porque Miguel me conoce mucho en la parte mental. Es una buena decisión mía y él está muy contento.
¿Qué tan difícil es permanecer por tanto tiempo entre los mejores 100 tenistas del mundo?
En mi caso, las lesiones me han dado mucho trabajo, siempre me ha costado recuperarme. En los últimos años he tenido lesiones, pero a pesar de eso me he podido sostener. Hay que sacrificarse, y si uno no está dispuesto, es difícil mantenerse. El tenis es cada vez más competitivo. Podemos ver jugadores con cierta edad que siguen activos como Tommy Haas o Radek Stepanek. Mi objetivo es seguir en la pelea, para aguantar lo que más pueda.
¿Cuánto duelen las críticas y más cuando uno sabe que existe mucha gente que habla por hablar?
Desafortunadamente, en Colombia la cultura deportiva no es demasiado grande. Últimamente esto ha mejorado, pero la gente es muy crítica y no se da cuenta del sacrificio que hay que hacer para salir adelante. Somos un país que no tiene tanto apoyo económico en el deporte. Lo que se logra es por méritos propios; por suerte, en el tenis está Colsánitas, que nos ha apoyado durante toda la carrera y ha sido algo importantísimo. La gente critica muy fácil y no se da cuenta de los momentos difíciles que uno vive y, sobre todo, que yo o cualquier deportista quiere dar lo mejor en la cancha, y si uno pierde obviamente duele mucho. Las críticas deberían ser constructivas o bien manejadas, para que uno pueda aprender de ellas. Y hay gente que habla por hablar, para hacernos sentir mal, sin valorar lo que uno ha pasado.
¿Cómo ve a la nueva generación del deporte blanco colombiano? ¿Hay recambio?
Es un tema relativamente preocupante; no hay muchos jugadores detrás de nosotros. Ahora, afortunadamente, Alejandro González entró al grupo de los 100 y eso puede ser importante para él y para los jugadores jóvenes que vienen detrás. Alejo venía luchando desde hace mucho tiempo para conseguirlo. Siempre me preguntaba quién venía detrás de nosotros. No me gustaría que pasara lo que nos pasó, que cuando se retiraron Mauricio Hadad y Miguel Tobón hubo un bache bastante largo, sin un jugador bien ranqueado en Colombia, hasta que llegamos nosotros. Es importante que haya un relevo generacional y que se dé rápido.
¿Está para jugar por mucho tiempo más en la élite del tenis mundial o ha venido pensando en el retiro?
No se me pasa por la cabeza. Estoy planeando jugar mínimo cuatro o cinco años más, si el estado físico y el cuerpo me lo permiten. Sé jugar al tenis y lo he demostrado. Las lesiones van a decidir el futuro de mi carrera. Pero por eso estoy cuidándome, quiero mejorar mi escalafón. Tengo experiencia, y mientras tenga ganas voy a tratar de aguantar cuanto más pueda.
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