Autoridades del Abierto de Australia esperan que la tenista estadounidense Serena Williams muestre su mejor comportamiento durante el primer torneo del Grand Slam del 2010 en enero, luego de haber obtenido el permiso para defender su título.
La número uno del mundo se salvó de una suspensión por su ataque verbal contra una jueza de línea en el Abierto de Estados Unidos cuando el comité de eventos del Grand Slam optó por penarla con una multa y dos años de sanción en suspenso.
"Confiamos en que no se repetirá (esa situación) y nosotros no hemos tenido problemas con Serena", dijo el miércoles a periodistas el director del Abierto de Australia, Craig Tiley. Tiley se negó a opinar sobre si el comité debería haber privado a Williams de jugar en Australia, pero sostuvo que respaldaba la decisión del organismo de castigar a la estadounidense.
"Es importante saber que su comportamiento en el Abierto de Estados Unidos fue inaceptable, no podía no ser penado", remarcó Tiley.
"Aquellos que tuvieron la responsabilidad de tomar esa decisión tienen todas las pruebas y los precedentes para hacerlo. Desde nuestro punto de vista, pensamos que ella (Serena) tenía que ser castigada, ese tipo de conducta debe ser penada", añadió.