La terminación del calendario de los partidos del mes de junio, marca ciertas posibilidades para los equipos que aspiran a ingresar a la postemporada, tanto de la Liga Nacional como de la Liga Americana. Pero eso, por el momento, es apenas una ilusión.
Es que la recta final, que se inicia una vez concluye el Juego de las Estrellas de cada año, en donde las novenas saben que tienen que ir el todo por el todo, apenas va a empezar a disputarse desde el 17 de julio venidero, cuando todos los clubes ya han superado un poco más del 50 por ciento del calendario regular, y cuando la profundidad del juego, especialmente en manos de los lanzadores, tanto de abridores como de relevistas, exige sacar a relucir la casta y la calidad de cada uno de ellos.
Si la temporada llegara este 1o. de julio a su final, golpes de sorpresa hay entre los clasificados por la Liga Americana para los boletos de la contienda del mes de octubre, pero muy pocos en la Liga Nacional, en donde se está acentuando el valor de los pasaportes de acuerdo con los indicativos favorables a las novenas que desde antes del inicio de la campaña, contaron con buenas opciones entre los entendidos.
Situación actual
Los Rayas de Tampa con 42 y 37, y los Orioles de Baltimore, con 41 y 36, igualados como están en la división Este, así como los Reales de Kansas City, en la zona Central, y los Astros de Houston, en el Oeste, como eventuales ganadores de sus respectivas divisiones, estarían acomodados esperando al cuarto rival de la contienda de la ronda de los finalistas en la Liga Americana, entre cuatro grandes aspirantes a capturar esa valiosa tarjeta de invitación.
Los Rayas o los Orioles, uno de los dos, tendría que ceder su posición para definir el comodín frente a los Angelinos de California, los Mellizos de Minnesota y los Yanquis de Nueva York, todos igualados en la disputa por la valiosa tarjeta, al contabilizar 41 victorias y 37 derrotas, al tiempo que los Azulejos de Toronto, con 41 triunfos y 38 derrotas, estarían a la caza de un desliz de cualquiera de esos encopetados rivales para meterse en la lucha por la corona de la liga.
Y en cuanto a la Liga Nacional, los Nacionales de Washington, los Cardenales de San Luis y los Dodgers de Los Ángeles, mirarían desde las gradas, la disputa adicional en el juego ‘’de la muerte’’ por el cuarto cupo de la postemporada, entre los Piratas de Pittsburgh y los Gigantes de San Francisco. Sea la oportunidad para destacar, con todo los honores que se merece, la fabulosa actuación de los Cardenales, novena que es sin duda alguna, la que está ‘’cabalgando’’ sin contratiempo alguno, tanto en su liga como en el resto de la pelota de las Grandes Ligas, al acumular 51 victorias en lo que va de la campaña, contra apenas 25 reveses, el mejor registro de este 2015.
En el panorama inicial que se dio con la partida de la campaña con los pronósticos a favor de los clubes en una y otra liga, varios son los equipos que se están quedando por fuera de esa tabla de posibilidades para las finales de los circuitos, y otro tanto son las sorpresas agradables que nos está ofreciendo la actual temporada del béisbol de las Mayores.
Veamos por ejemplo en la división Este de la Liga Americana. Los clubes que partieron sobre el papel con ventaja para adueñarse del titulo de la zona fueron los Orioles de Baltimore, no tanto por ser los actuales campeones del grupo sino por la calidad de juego que tiene la novena; y los Azulejos de Toronto, por la plantilla que tiene y por el talento que cuenta su nómina titular. Los Orioles están cumpliendo, los Azulejos luchan; mientras que Yanquis y Rayas están ofreciendo una enorme resistencia frente a los favoritos. Es decir, cuatro de los cinco clubes, porque ciertamente los Medias Rojas de Boston no están contando para nada, ofrecen una feroz lucha por el título divisional, en una agradable sorpresa para todos.
Y otro tanto se puede decir de la división Oeste de la misma liga, en donde los Angelinos de California acapararon buenos puntos a su favor para ganar el sector, y los Atléticos de Oakland, la divisa que siempre mantiene un alto nivel de juego, conservó un buen puntaje para estar en la disputa de la división, algo que sobre la realidad de los hechos, hasta el momento, no se confirma con los resultados sobre el terreno de juego, en cuya zona está mandando sin objeción alguna los Astros de Houston, mientras que los Marineros de Seattle, otro favorito, está relegado a una posición incómoda en la zona.
Ganadores y perdedores
Sobre la base de la actual tabla de posiciones, a 30 de junio de este 2015, al concluir la mitad de la jornada regular de la campaña en tiempo mas no en calendario de juegos, hay que decir, sin temor a equivocarnos, que muchos cambios se pueden dar de aquí al 4 de octubre, cuando concluyan los partidos de la temporada y empiece la postemporada en ambas ligas.
Por el momento, hay ganadores aparentes en los dos circuitos y perdedores que seguramente no van a dar su brazo a torcer, hasta el último out del último episodio del partido en donde, finalmente, pueda decidirse el ganador de la división y la captura de la tarjeta del comodín, para llegar a la disputa de la corona del circuito.
Los Azulejos de Toronto, los Yanquis de Nueva York, los Tigres de Detroit, los Angelinos de California, los Marineros de Seattle, los Indios de Cleveland y los Vigilantes de Texas, por la Americana; y los Mets de Nueva York, Marlins de Miami, los Rojos de Cincinnati y los Padres de San Diego, todavía pueden dar mucha lidia a todos los contrincantes en lo que resta de la competencia.
Otra cosa puede suceder con los Yanquis, por el momento con un pié adentro de esa jornada de los grandes, porque todo dependerá, como se dijo desde las notas de los vaticinios para este año, de su capacidad de juego que ofrezca su grupo de lanzadores, tanto de abridores como de relevistas. Y ni qué decir de los Rayas, cuya mejor estampa es su rotación abridora, puede ser una de las novenas que luchen hasta la gran final de la primera semana del Otoño venidero, a menos que los brazos de sus lanzadores abdiquen antes de tiempo.
Nadie puede despreciar, por el momento, a los Marineros y a los Angelinos, en su división Oeste, aun cuando los Vigilantes están calificados, por estos días, para buscar una casilla en la final por la corona de la Liga Americana. ¿Qué pasará finalmente con los Atléticos de Oakland, cuya reacción se espera de un momento a otro?
Cambios de mando.
En el béisbol de las Grandes Ligas en muy contadas ocasiones se presentan cambios en la nómina de los capataces cuando la campaña no ha llegado siquiera a la mitad de los compromisos del calendario. Pero este año, ya cobró con factura anticipada a cuatro de los 30 estrategas de las mayores.
Bud Black, de los Padres de San Diego, fue relevado del cargo de timonel dadas la poca productividad del equipo, pese a los refuerzos que fueron contratados en el receso de invierno, y con cuya plantilla se esperaba mucho más de la divisa. Fue reemplazado por Pat Murphy, un hombre de la propia organización.
Otro tanto ocurrió con Mike Redmont, de los Marlins de Miami, cuyos ejecutivos abrieron la chequera para conseguir servicios de excelentes jugadores, los que individualmente han dado resultados, pero que colectivamente, la novena, que estaba llamada a pertenecer a la élite del Viejo Circuito, está lejos de esas posibilidades, en los tres primeros de los seis meses de la contienda. El mando está ahora en manos de Dan Jennings, también de la misma divisa.
Ryne Sandberg, de los Filis de Filadelfia, tiró la toalla en momentos en que el club estaba en el frío sótano de su división, de la Liga Nacional y de todo el béisbol de las Grandes Ligas, con apenas 27 victorias y 52 derrotas. Desde mucho antes de que se abriera la campaña, se dijo que los Filis no tenían con qué aspirar a mucho, y que por lo tanto, no había esperanzas con el club. Su renuncia le fue aceptada y fue encargado de la dirección de manera interina, a Pete Mackanin.
Pero hay un cuarto nuevo estratega en funciones. Se trata de Craig Counsell, un novato por donde se le mire en el cargo, contratado en reemplazo de Ron Roenicke, en el puesto de mando de los Cerveceros de Milwaukee, un club que está disputando ser el último equipo con más derrotas que triunfos, tanto en su circuito como de todo el béisbol de las Mayores.
Los cuatro estrategas relevados de sus cargos, pertenecen a la Liga Nacional y ninguno a la Liga Americana. Pero aquí entre nos, hay rumores muy serios por los lados del Joven Circuito, en donde se habla de las posibilidades de que por lo menos, dos capataces salgan de sus respectivos equipos, antes de que concluya la campaña.
Todavía hay que esperar que pase mucha agua por debajo del puente, pero por el momento, entre sorpresas y vaticinios muy cercanos a la realidad, la temporada del béisbol de las Grandes Ligas entusiasma más a los aficionados, hasta el punto que la proyección con la presencia de un mayor número de aficionados en el presente año, podría ser fácilmente de medio millón de espectadores más en los estadios.