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Caterine Ibargüen: Este triunfo en la Liga Diamante es el fruto de un trabajo arduo

La atleta colombiana cerrará su temporada en los Juegos Nacionales.

11 de septiembre de 2015 - 05:54 p. m.
Caterine Ibargüen ganó su tercera Liga Diamante consecutiva. Foto: AFP
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Después de sus zancadas doradas, la imagen se repite una y otra vez. Brazos en alto, sonrisa amplia, los amplificadores anunciando su nombre como sinónimo de campeona y el público estallando en júbilo. Este viernes en el Memorial Van Damme de Bruselas no fue la excepción. Caterine Ibargüen ya está acostumbrada a las ovaciones.

En la ciudad belga, la atleta colombiana confirmó por qué es la mejor del triple salto en el mundo y firme candidata a ser campeona olímpica en Rio 2016. Si bien ya tenía el título asegurado de la Liga Diamante, su mentalidad ganadora siempre la invita a acumular podios. Ya son 30 por si acaso.

“Este es el fruto de un trabajo arduo y dedicado que hemos hecho con mi entrenador”, dijo Ibargüen tras ganar la válida en Bruselas. Todo un sello dorado para su tercera consagración en línea de la competición. “Uno siempre debe creer en sus posibilidades, luchar por ganar, así no siempre se logre, pero insistir en mejorar”, recalcó a manera de consejo.

La racha ganadora de la atleta nacida en Apartadó comenzó en 2013, cuando se adueñó del título de la Liga tras sumar 28 puntos. La siguieron la ucraniana Olha Saladuha, con 11 unidades y la jamaiquina Kimberly Williams (7). El año pasado la historia se repitió. Fueron las mismas unidades, pero esta vez la acompañaron en el podio Yekaterina Koneva (8) y Olha Saladuha (6).

“El próximo objetivo en la temporada son los Juegos Nacionales, así que hay que prepararse de la mejor forma para buscar esa medalla”, dijo ilusionada Caterine, cuyo principal sueño es lograr el oro olímpico en Rio.

Y los números logrados en este 2015 sí que alimentan esa ilusión. En Shanghái sumó 14,85 metros. Luego, en Eugene, mejoró la marca y logró 15,18. Siguió con la racha en Oslo tras saltar 14,68. En París no fue la excepción y se subió a lo más alto del podio con 14,87. En Estocolmo su marca fue de 14,69. Y finalmente, en Bruselas cerró con broche de oro tras 14,60 metros, un nuevo salto a la gloria.

“El récord mundial está ahí, no está lejos. Me esforzaré y luchar por ello», advierte Ibargüen, que venía de coronarse campeona del mundo en Beijing. Y es que todo lo que se propone, habitualmente lo consigue.

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